BIO v/s BIO

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a ver, no es que me parezca del todo malo que alguien quiera comer zanahorias sin pesticidas, lentejas regadas con agua de pozo, huevos de gallinas libres (por cierto, he tenido que comprar una caja de huevos de gallinas libres porque en el supermercado de la esquina sólo tienen de los bio (de gallinas libres) y de los otros, también y siempre de gallinas libres. cuánta libertad la de estas gallinas  ¡joder! ¿y los presos políticos? ¿y lxs mapuches? ¿y lxs del 4F?), o mil cocos cultivados en una granja orgánica.
lo que me parece nefasto es que sólo sean un par de alemanxs lxs que los coman. ya lo he dicho…

el plan es que con fines comerciales venderemos bragas esta navidad. quería hacer algunas con una frase sobre lo bio, impecablemente serigrafiada sobre las braguitas rojas y amarillas, indicando lo que contienen (bio-pollas, bio-coños, ?), o lo que está permitido allí (no sólo bio-pollas o bio-coños). lo digo en el sentido en el que lo piensa B.P..
me ha costado mucho resolver la frase a imprimir (además, en inglés) ya que esta acepción de lo «bio», en realidad no pareciera tener relación alguna con la otra. sería como hablar de la noción de performance de shakira sobrepuesta a la de judith butler. lo cual, mirado así tampoco está tan desfasado. al final shakira no hace más que repetir compulsivamente la ilusión de una esencia natural, salvajemente femenina, emergiendo de un cuerpo colombiano, cada vez más domado por la industria musical de miami. un cuerpo blanqueado, domesticado por la performance que ejecuta.
visto así, sospecho también de la búsqueda esencialista de lo saludable. cada vez que en berlín se inaugura una tienda de productos bio, en santiago se abren 5 nuevas farmacias. quiero saber cuántos dientes tienen las mujeres que cultivan el café biológico de colombia.
qué escribirle a las bragas, aun no lo sé. se aceptan sugerencias…

neues problem

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¿a qué adjudicar mi poca percepción, mi desatino, en materias referidas al campo del arte? ¿por qué soy torpe, insegura, como un salmón de río en agua dulce?
resulta que la otra vez entendí todo mal. el galerista no era ruso sino italiano. y en realidad le gustó lo que le enseñé. no era viejo, sólo pijo. y más que husmeando, estaba ávido por encontrar a alguien que en un mes estuviese dispuesto a hacer una exposición en su nueva galería. eccola qua!.
yo la otra vez me preguntaba cómo lo habría hecho nan goldin, o si lydia lunch o lou reed habrían estado en este tipo de engorrosas situaciones. a mí me colocan, por lo bajo, poco perceptiva. me quedo suspendida en la extrañeza que me provoca que alguien me pregunte si tengo hijos o si traje mi portafolio; que me pregunten si he pensado qué pasará en dos años con el material que utilizo. me doy cuenta que en mi vida cotidiana nadie me hace preguntas de ese tipo. nadie, vivo en un apéndice del mundo (?).
la verdad es que tenía ganas de mostrar lo que estoy haciendo aquí, especialmente lo del ausländer. por eso estoy pegando finalmente las etiquetas que vengo recolectando desde hace como 2 años. porque pareciera que el proyecto incluyera el hacer un trabajo plenamente inmigrante, un «trabajo de chino», un «trabajo en negro», para ser la «cabeza de turco» de toda esta historia… ya colgaré fotos de eso.
por ahora tengo un nuevo asunto del que ocuparme hasta la primera semana de diciembre, que es cuando se inaugura la muestra. un nuevo problema.
cuando el galerista me preguntó que qué me parecía la galería no pude más que decirle blanca.

instinctive bondage

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el edificio es una antigua escuela de la ddr, abandonada u ocupada por artistas, la escalera se ve igual.

mientras corto con un cutter todas las etiquetas de la ropa que está dentro de una caja de papel higiénico, A. prepara el set. sucede el fin de ambas acciones y procede el adosado del material sobre mi cuerpo. A. lo ubica con determinación. me dejo estar o colaboro con soluciones, la basura tecnológica es una cuestión generacional, pero también una cuestión estética y moral. 50 metros de cable ethernet recuperados de la basura de su trabajo. un gusto, un placer. voy cogiendo forma de astronauta de peep show.

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soy mala modelo, me cuesta la interpretación, se me va un ojo y pareciera que mi seducción hacia el lente consistiera en dejarle coger lo peor de mi expresión. nada que una fotógrafa experta no pueda solucionar.

recuerdo el video que grabamos con S. como spot del hackmeeting de milán. la paja con el cable ethernet, el chocho pantojo.
siento también esta acción como un deja vu de las 4 toneladas de basura de shu lea en hangar, como si con 5 meses de retraso probase las bondades de conexiones anárquicas, cableado torcido.

cuando acaba la sesión, o cuando el frío acaba con ella, le comento a A. que esto que me ha hecho es un bondage, un auténtico bondage 2.0 donde placer y cyber-comunicación se unen en un abrazo indisociable, atadxs a los flujos indelebles/indomables del megabyte (no lo he dicho así, pero creo que lo he imaginado). A. no sabe lo que es un bondage, lo suyo ha sido una disposición instintiva. lo curioso es que al menos yo nunca había sentido una predisposición estética de este tipo, o de sus variantes. claro, eso si nos quedamos con que fue un bondage.

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el resto, los astronautas del vertedero, la cyber-armadura de cables, la hello kitty de boite de matucana, la postpunk, la androide, la replicante y lo demás, queda en los archivos de A. para lo que ella estime conveniente, y en los míos propios, para la posteridad.

nan goldin y yo

hace 5 minutos ha salido de mi estudio un galerista (¿ruso?) que ha abierto una nueva galería en mitte. ha venido husmeando la actividad de jóvenes artistas, potenciales fichaches de su puerto. mi inglés es malo, y en estas situaciones empeora aun más. sólo un par de veces en la vida me ha sucedido esto: un curador, un galerista, te mira esperando que le digas lo que quiere escuchar. carnicería viva, somos las bandejitas del super que el cliente toquetea pensando en su pollo al jugo.
la primera vez que estuve sometida a este escudriñamiento habré tenido unos 22 años. nada más entrar les dije que el mundo del arte estaba podrido y que a mí me interesaban cosas más importantes. me preguntaron que qué hacía allí, a lo cuál les dije que en realidad no tenía ni puta idea.
la segunda vez me tocó uno más receptivo que al menos cogió mi furia adolescente y me invitó a escribir en una publicación alemana. me dijo que me comprendía totalmente, y me pidió, encarecidamente, que no metiera mi trabajo social en una galería so peligro de aniquilar su potencial político. un tipo sensato, quizás demasiado bueno.
el galerista que vino ahora, miró un poco, no se emocionó mucho creo, mi inglés además era una sarta de errores a través de los cuales intentaba darle la chapa sobre la dicción defectuosa del inmigrante, su imposibilidad de ser. nada más pronunciar la palabra inmigrante, el tío dice, ah, social work. I. dice, polítics, y el tío arrugó la nariz, sin disimulo. luego dijo que su galería se enfocaba a producción nueva, nuevo arte, nuevos objetos. ¿habrá dicho objetos para dejarme en claro que lo mío era demasiado inmaterial? ¿habrá querido decirme que vivo en el pasado? paranoia segura.

antes de ir a barcelona fui a un par de inauguraciones en berlín. el mundo del arte, que tanta desazón me ha dado, a veces también me llena de alegría. en el C/O berlin hay una exposición (poste restante) de «diaporamas y grillas» de nan goldin. la verdad es que cuando llegué no tenía ya ganas de ver demasiado. pero bastó un minuto de diaporama para caer rendida.
las fotos de nan goldin se sucedían con bandas sonoras de música popular, canciones que hemos escuchado mil veces. y miles de fotos pasando cada una 3 ó 4 segundos por delante de mis ojos, imponiéndome un tiempo, enseñando cada una de ellas al menos un cuerpo, magullado, transformado, golpeado, maquillado, sexuado, biográfico.
qué cutre hablar de arte y decir que simplemente las fotos me emocionaron.
estos últimos días he estado leyendo el libro paradoxia de lydia lunch, donde narra sus andanzas como adolescente putona suelta en nueva york, llena de drogas, sudando sexo, cenando palizas degeneradas. eso se suma a los influjos de nan goldin, y a la compilación de velvet underground que escucho de manera masoquista para terminar de sentir a fondo el ardor de la nostalgia por un lugar que no conozco y un momento en el que aun no había nacido.

berlin goes bio

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no he estado nunca en un lugar donde la «cultura bio» sea tan fuerte como en berlín. la gente pareciera estar poseída por un instinto naturalista que les hace sentir bien al comprar un producto u otro. a mí en general me ha puesto bastante incómoda y molesta esta situación. los productos biológicos deberían ser todos, y no sólo los que un par de personas se pueden permitir comprar.

lxs «bio» sienten estar cambiando el mundo a través (no en primera instancia lo que comen sino) de lo que compran, creando una moda del consumo políticamente correcta que se escuda en una imagen clasista de lo saludable. en el mercado lo bio se reconoce fácilmente, siempre es más caro.

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he estado pensando formas de darle la vuelta, intentando sacar algo en limpio, más allá del mosqueo. espero sacar cada vez más conclusiones, y cómo no, un poco de placer. este es el bio-dildo que me hice anoche, fresco, saludable, completamente orgánico. y para quienes quieran, aquí la receta de la ensalada.

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el no

ayer antes de dormir comencé a ver la película «calle santa fé» de carmen castillo (me quedé dormida en la mitad, no porque fuera somnífera sino porque me había cogido el somnífero en formato humo…). en la película carmen, que se exilió en francia, recorre los lugares donde miguel enríquez (secretario general del MIR) murió y donde vivieron su vida juntxs, visita antiguos colegas y militantes. en la película muestra también el momento en que en 1987 regresa por primera vez a santiago, donde desorientada, busca el auto de su familia en el aeropuerto de santiago, con un niño en los brazos. reconoce a sus parientes, y luego recorre la ciudad diciendo con su voz pastosa «el asco me atraganta ¿será definitivo este rechazo de chile y los chilenos?». ella sabe que chile no le ofrece nada mejor que francia, por eso no vuelve. mientras veía la película me di cuenta que ayer era precisamente el día en el que se cumplían 35 años de la muerte de miguel enríquez. hoy su  hoy su hijo es candidato a la presidencia. mi desconexión con chile está en un estado semiavanzado. me doy cuenta porque no sé de su contingencia. a veces lo pregunto y me entero de asuntos diversos, quién ganó el fútbol, un nueva nueva estafa, un diputado que le pegó a otro, algún personaje de la farándula se ha hecho pobre o rico, ha entrado la policía a la universidad, un edificio nuevo. todas estas informaciones se van acumulando en una bolsa que tengo en mi cerebro donde se van relacionando de manera anárquica y aleatoria, sin regirse por ningún principio de realidad.

la película, la coincidencia de fechas y mi impulso matutino por enterarme de algo me han hecho consultar algún periódico enterándome así que ayer, 5 de octubre, se cumplieron 21 desde que en chile ganó el no (esto es el último plebiscito en que se consultó públicamente después de 17 años si las masas querían seguir con pinocheto o no). hoy el no se ha hecho mayor de edad, está en edad de independizarse, y creo que ya lo ha hecho: el no se ha añejado en las profundas arcas del gobierno. mi memoria no lo enuncia como la vuelta a la democracia sino simpemente como «el triunfo del no», algo que además para cualquier extranjerx no tendría mucho sentido. ese día recuerdo haber salido a celebrar con miles o millones de personas a la plaza italia. además de las botellas de champagna y de la gente abrazándose emocionada, recuerdo que era un momento de mucha catarsis, donde por primera vez miré a un policía a la cara y le grité chaaaaaaooooooo lo más fuerte que pude. éramos muchxs, éramos hormigas felices y nuestro chao era un coro de borrachxs. todavía hoy me emociono cuando veo el spot publicitario de la campaña, pero es una emoción extraña que no tiene lugar, que existe como predicadora, como un cheque sin fondos que se le da en parte de pago a una actriz en decadencia.

me ha gustado escuchar a carmen castillo diciendo que chile no le ofrece nada mejor que francia. no porque esto me de un placer especial, sino porque de alguna forma modifica mi idea de que lxs exiliadxs siempre estaban con ganas de volver, idealizando la miseria, los ritos muertos, la política como vía de dignificación. pensé que sólo las personas de mi generación podían sentir eso, quizás como un gesto para purgar los años en que nuestros padres y madres estuvieron oliendo un pedazo de arpillera, chupando un plástico con restos de  cebolla, viendo fotos, escribiendo cartas a falta de chat. por eso también me resisto tanto a llamar exilio lo nuestro, quienes 30 años después, sólo con una vaga idea de lo que fue nadar en masas gigantescas de gente cambiando el mundo, preferimos estar lejos.

90 días

primeros_auxilios

hace 90 días escribí esto, que he encontrado hoy en una libreta de bolsillo. la segunda parte está fechada 21 días después, hace 69, momento en el cual el amor ya lo había inundado todo.
a veces pareciera que 90 días son 10 años (pueden suceder tantas cosas), o simplemente que el tiempo no existiera.
el texto estaba inconcluso, porque en 90 días tampoco puede suceder el final de nada…

colonizar los baños públicos, dejar jugos donde no hay, donde deben desaparecer. el espacio succionador.
colonizar con placer, dejar el sudor como una seña de olor agrio. y yo metiéndome en asuntos de dilatación, comprendiendo tarde las lógicas de reconquista.
en mi coño un indio negro como el carbón.
sube, baja, déjate coger, el insomnio que no acaba sino como un sueño que lo reproduce. el insomnio no acaba y somos dichosxs porque es un buen polvo enunciado entre comillas.
sospecha entonces del jabón, sospecha del manjar, y úsalo todo con lubricidad absoluta. lubricidad rotunda.

(2)
más tarde me dirás lo que quieres. estoy temblando. estoy poseída por tu presencia, sintiendo un amor extraño, de color oscuro. no estás aquí, y nuestras manos se juntan donde los polos acaban.
seré obtusa, seré una bruta, pero tus labios los traigo tatuados en el entrecejo, en la entrepierna, en todos mis intersticios rociados de ti.
otra vez pensé que escribirte sería un purgante, describirte con detalle, suscribir al

mis cosas

taller_glogauAir_berlin

es increíble tener un espacio y un tiempo en blanco.

pero hoy he echado en falta parte de mis inmundicias. las revistas me las tuve que robar del baño (revistas de moda… en cualquier caso mis síntomas de abstinencia podían superarlo todo, hacer la vista gorda, cortar); el pegamento lo tengo que comprar; y mientras no consiga un mixer, el chroma lo pruebo con photoshop haciendo el putón…

perros

sin_chromar

primer día

bicicleta

estoy en berlín. creo que ha de ser la cuarta o quinta vez que vengo a esta ciudad que me consiente, como si yo fuese la única hija mimada de esta generación low cost. y es obvio que no soy la única, sino las calles no estarían llenas de graffitis, de cadáveres urbanos, de los hierbajos que salen de todas las grietas húmedas que hay en toda esta realidad agrietada.
y siento que berlín me ama y que yo la amo, y que nos sentimos muy cómodas, yo pisoteándola con mis dos ruedas, ella besándome con hielo las orejas. entonces puedo entonar mentalmente algún balbuceo en su lengua porque no le importa que redacte mal o que mi gramática en su lengua que en mí está semimuerta sea deficiente.

hay también en esta ciudad gente que me ama y que me conoce y que conoce mis necesidades consintiéndolas como una madre primeriza. V., con el argumento de que si no lo hacemos en mi primer día yo no estaré tranquila (cosa muy cierta), me ha llevado a un puente lleno de inmigrantes turcos, prácticamente igual de analfabetos que yo, a comprarles como si fuese droga las dos ruedas que me llevarán encima durante los próximos 3 meses. la bicicleta, que es evidentemente robada, me costó 35 euros y es un lujo. la moral al respecto en mí no existe. dependiendo de mi interlocutor, la cosa que le suelto, si alguna justificación me exige. puedo decir que a mí me han robado ya 3 bicicletas y que he comprado sólo 2 de estas, robadas. puedo decir también que europa le ha robado de manera casi endémica al resto del mundo, y que esto no es más que una forma de mínima recuperación. puedo decir que el karma me lo lavo con jabón. y puedo hacerlo porque en el fondo pienso todo esto.
y lo que es además de cierto, una realidad, es que la tengo, que es temporalmente mía, y que soy feliz surfeando adoquines con ella.

en barcelona, porque soy una consentida de la humanidad, también hay gente que me ama y a la que yo amo, y que me hace feliz diciéndome cochinadas, mimos o simplemente enviándome videos como este: