idiomas

lucia-cables-085-colorAngelitaKasper

estoy en un período políglota de mi carrera (¿artística?), donde balbuceo malamente 4 ó 5 dialectos aprendidos de oído y mal por allí. mi spanglish es pobre, pero no tanto como el alemán extraviado en alguna orilla de mi memoria (porque ni con 55 horas de clases he podido recuperar el habla de una niña de 4 años). mi italiano sirve para hacer creer a lxs italianxs que sé hablar (dejarlxs tranquilxs, en su lugar), aunque no se trate más que de una traducción literal y una repetición fonética de las conversaciones que tuve hace un par de años. italiano y catalán se superponen como amantes ocasionales en la laguna de mi cerebro, y flirtean incluso con el castellano, madre de mi lengua, infectándole. mi castallano además de enfermo, yace contaminado por modismos españoles, palabras que debo explicar muchas veces a quienes llevan el mismo pasaporte que yo. puedo comprender un poco de francés si me esfuerzo, pero el inglés pareciera ser el lenguaje común al que recurrimos todos los parias que intentamos hablar en otra cosa cuando no conocemos una palabra o expresión. mal-diciéndolo.
imagino mi mente como una serie de cables que se juntan aleatoriamente haciendo sinapsis como quien bebe cerveza, con lo cual el éxito depende de la contingencia. un bar, un vaso, un par de euros, el clima, factores que inciden en la comunicación.
hace más de 40 horas que no hay internet en esta casa. me siento como un animal salvaje. ayer he salido en busca de una solución, dándome de bruces con una realidad trágica: en kreuzberg (en algún lugar de alemania, europa, siglo XXI) no hay internet. no es la lluvia, no es la electricidad, los routers funcionan, las antenas están erectas como siempre, las máquinas y las usuarias ansiosas por recibir megabytes, comerlos con los ojos.
los cables y las conexiones son como solicitudes de amistad. la amistad es como una solicitud de conexión. por los megabytes miles de lenguajes y dialectos corren a estrellarse contra routers sin señal. mi capacidad de amor es igual a mi capacidad para los idiomas: torcida, elástica, esporádica. hay personas que tienen facilidad para aprender idiomas, y yo no soy de esas. en cambio tengo facilidad para confundir amor con todo. leo amor donde hay deseo, inquietud, cariño, pasión. confundo lieben con leben. quizás todo nace del mismo analfabetismo (de la dependencia al diccionario online) o de la mala dicción. en cualquier caso no está mal, aunque a veces me vendría mejor saber inglés. el sopor, en el que me hago otro cigarro, y agradezco con mi confusión total que el internet haya vuelto, es la que me hace confusamente amar lo que pase frente a mis ojos. aunque sea una IP, o un cacharro roto.

One thought on “idiomas

  1. quien pudiera ser un electron q en sus 4uS (aparentemente escasos pero significativos) se paseara deentro de toooodos esos cables tan cerca de tu piel
    atisbando por las puntas de conexión, intentando saltar mas allá de su límite físico confundir su ruta y por escasisimo espacio de 0,1nS hacer vibrar 1uM2 de tu piel…
    quin fuera explorador…

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