poesía

flores-angelita

desde los 8 años quise estudiar literatura. en mi carta astral me dijeron que iba a escribir siempre, que «la soledad de la escritura no la encontraría en ninguna otra parte», que publicaría (y cómo no, si con internet está tirao´), escribir, como un esperpento de la identidad. escribir los mocos que se te caen, el semen que te salpica, las espinillas que te revientas, y el pus que te chorrea.
escribí como esos niños que dibujan bien. en mi infancia sobrestimulada me lo celebraban, y yo me imaginaba adulta como anais nin, como diamela eltit, como violeta parra (referencias disímiles producto de una biblioteca ecléctica).
hice un taller de poesía con mauricio redolés a los 14 años y escribí un poema que fue publicado en varias partes. como no estábamos aun en la era de internet, no logro pillarlo. comenzaba así: anoche tuve un sueño oligofrénico… y no recuerdo más. ni siquiera recuerdo si escribí otros poemas en el taller. lo demás son borracheras y algún poeta que me gustó (pero no guardo imágenes de caras ni nombres).
cuando se me pasó lo niña, y las ganas de estudiar literatura (casi al momento de  elegir la carrera), me puse a escribir de arte, de artistas chilenxs, y de algunas experiencias inducidas. de mi adorada j. sólo queda un blog que me parece  han hackeado, lo demás sí que está en mi memoria. experiencias inducidas, crónicas que parecían imaginativas sin ser más que documentos fidedignos de lo más rasca que podíamos hallar.
no tengo textos escritos por mí durante los primeros 25 años de mi vida. al menos no los tengo aquí. además desde que me fui de chile dejé de escribir. seriamente. escribo mails, proyectos y currículums, pero no literatura, no crítica, no crónica. escribo en el chat.
la vida en barcelona no es triste, sino muy por el contrario. todo vuela livianamente. no es un lugar denso, la verdad es que todo es muy lindo y jovial y las letras se escapan por las rendijas de los dientes cuando la boca sonríe. a veces lloro, pero difícilmente llego a las letras. también he dejado de leer, y según yo misma me he vuelto más tonta (lo que compenso con experiencia vital, cultura general adquirida por osmosis). últimamente un arranque de amor desenfrenado me hizo articular besos, sueños mojados y caricias en formato texto. pero fue como un viento, un ánimo, una fiebre que quedó en amor, sin demasiadas letras, las suficientes para decir eso: amor.
en chile basta levantar una piedra para que salgan como cucarachas 5 poetas, de los cuales es probable que 2 sean buenxs y quizás 1 muy buenx. quien te muerde el pie.
he pensado durante estos últimos años que barcelona me ha hecho dejar de escribir. lo he considerado una especie de intercambio. la ciudad me ha dado muchas otras cosas, como si la escritura apareciese con el tormento, y donde no lo hay las letras se evaporan. en el df, en santiago, en el chaco chuquisaqueño y en santa cruz de la sierra me han vuelto estos contactos escriturales con mi más acá. han sido como momentos lúcidos en los que se me aparece el fantasma de la escena de bolaño donde se enfrenta implícitamente (sin palabras) a octavio paz en una plaza. el corazón me late más rápido dibujando los círculos de ese duelo entre uno que busca el origen de algo que no existe y una vaca sagrada. no sé bien por qué.

hace unas noches fui a un recital de poesía latinoamericana en berlín. (debo decir que he pasado 3 días sin internet y esto, según mi amor, que también ha llegado, me distorsiona un poco mi estado alterado ya por naturaleza). estuvo bueno. fue inspirador. hasta me dieron ganas de escribir poesía, algo que nunca se me ha dado muy bien, quizás porque soy muy descriptiva, muy literal, muy prejuiciosa
pero aquí mi intento improvisado:

el hilo de nylon que rompo desatinada,
los besos que le robo a un chico que parece niña,
las ruinas secas de mi vagina dentada,
el drama alegre de un cariño falso.

caminar sobre el sarro de tus dientes
me satisface como si fuese acción política

el abrazo que se le da a un muerto
sonorizado por el eco de una casa absolutamente vacía
es la habitación que te ofrezco hoy
cuando ya no puedo gemir
porque el humo se ha llevado mis gritos
como aire fresco entusiasmando lo que podría quedar de mí,
desanimado.

amo porque soy la nodriza del desenfreno,
porque mi iniciativa se fue más lejos
y los poemas también son esperma
como todo lo que salpico torpemente

bueno, ya que volvió el internet, lo cuelgo, aunque me de harta vergüenza llegar a este punto de exhibicionismo.

One thought on “poesía

  1. bueno… yo aqui hago mi intento ya que me gusta esto de la violecia de la intimidad en eso soy una inexperta o mas bien me gusta pensar que soy una primeriza como en muchas otras experiencias mas mi intento es en prosa entrecortada pero no por puntuaciones ho no ho no entonces de pulsos recuerdo un cuento uno de aquellos que l. ha olvidado y que l. escribio pero que m. recuerda aunque a su manera entonces el cuento una rodilla fluidos metaforicos pervertidos ella sentada en la micro un viaje a la escuela en una de esas tantas mañanas grises aunque talves no apañadas por los colores que en ese entonces las micros aun sobrevivian sin saber que una mañana otra estarian violadas de un amarillo ¿pato, sol u oro? la rodilla obsesiva obsesa obesa la rodilla y no me acuerdo mas como seguia pero la rodilla lo decia todo te acuedas l.?

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