post-guerra

descascarado

he dejado de escribir por unos días en el blog y es porque he estado muy ocupada en otras cosas. cosas como el amor, el arte, los afectos (¿será que de tan básicas las 3 empiezan todas con la letra a?). tanto así que ahora que son las 3 de la madrugada y afuera hay -10 grados, ahora que todo está en silencio, la gente duerme y tengo un vaso de vino sobre la mesa, un paquete de tabaco y la habitación absolutamente lustrada, me pregunto si no hay algo más que hacer, algo que haya olvidado, un pendiente.
mi casa ha iniciado su vaciamiento. ya han comenzado a abandonar el barco las personas europeas que vuelven a sus tierras a pasar la navidad, la noche vieja, los reyes, y todo sigue aquí bien frío, sin moverse y sin nostalgia, sino por el ambiente afectivo que se ha catalizado sólo en estos últimos días, y que me hace sentir que de alguna forma podría estirarse esto de manera mágica o misteriosa, extenderse sobre todo el frío que obliga a encerrarse, alargarse el tiempo calefaccionado, y acortarse el futuro abrasivo del sur.
3 días durmiendo casi nada, viviendo de droga barata (aunque no tan mala), comidas colectivas, cerveza. 3 días en los que mi habitación se ha convertido en una galería, en un cuaderno de anotaciones abierto (de piernas), en una sala de fumadorxs, de reuniones, de ficciones.
quería hacer un post sobre arte, de las cosas que he hecho aquí. pero creo que no soy tan militante, al menos no en este momento. en general las cosas de arte, una vez hechas, me dejan cansada, con resaca, lista para poner el pie en un avión que me lleve directo al ardiente centro de la tierra. hasta derretirme por completo.
sinceramente, dentro de 15 días haré algo parecido, cogeré un avión que me llevará al culo del mundo, a la guarida-matriz-alharaca. estaré allí el mismo tiempo que he estado aquí, en la guarida-gran hermano-arty.
(aquí debería ir un emoticón que tuerce la boca con expresión confusa y asutada, probablemente la boca debería dibujarla la letra S).
mientras tanto acompañaré a esta casa a quedarse vacía, seré paciente y saborearé el último grano de chocolate mientras se derrite en la boca. las cosas buenas duran poco, diría alguien viejo. las cosas buenas no existen, diría un pobre diablo. las cosas buenas van por dentro decía la publicidad de un vino en caja. la maldad está en todas partes, diría un jubilado italiano sin estar muy convencido porque cree en realidad que la maldad está sólo en italia. la maldad no existe, diría una canción que tampoco existe.
me voy a dormir. nada es más simple que estar lejos de casa.

2 thoughts on “post-guerra

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *