tarot

esta mañana, sumida en una somnolencia total, fui donde verónica que me echó por segunda vez el tarot. la primera fue dos días después de haberme separado, hace unos 3 años (incluso fue en febrero creo). hoy estuvimos 4 horas y dejamos pendientes algunas preguntas para la semana que viene. mi experiencia vital con tarotistas ha sido mínima, de hecho verónica es la única persona con quien he hecho una «sesión protocolar» y extendida, y sólo han sido dos veces. sin embargo mi relación con las cartas se ha desarrollado más como tarotista que como consultante.
hace prácticamente 10 años (en 30 días creo que serán 10 años) mi amiga adeline me regaló una edición de kiosko de un manual de tarot y sus 22 arcanos mayores. la edición dejaba bastante que desear. basada en el de marsella, la impresión tenía un descalce que hacía a las figuras tener doble nariz o papada, o cualquier deformidad imaginable dada por una cuatricromía inexacta. las cartas eran de un cartón simple con un plastificado barato que con poco trabajo hubiese desaparecido, llevándose consigo gran parte de la tinta. el mazo asignaba a dos arcanos el mismo número y eso hacía poco fiable cualquier consecuencia ligada a la secuencialidad. el manual no sé dónde quedó, pero las cartas comenzaron a ser uno más de los miles de artículos que cargo constantemente a modo de casa portátil, a modo de utilidad inútil. intenté algunas veces leer algún libro que explicara el sentido de las cartas, intenté incluso apuntar ideas importantes al respecto, pero siempre me terminó pareciendo que las interpretaciones resultaban demasiado unívocas, y que no era posible aducir a una carta invertida un futuro calamitoso. nunca llegué a leer todos los significados, me aburría antes de tiempo. creo que habré leído en mi vida unas 20 interpretaciones del loco, y ninguna de la templanza (nada personal…), quizás a lo mismo se refiera cierta dificultad con la estrella o la luna por sus avanzados números…(bis).

tarot_playa

las cartas de adeline me sirvieron para aproximarme al tarot. incluso creo que su calidad dudosa, sus errores y inexactitudes cromáticas, ayudaron a que fuese una relación irrespetuosa, cotidiana, lúdica. nunca cobré nada por lo que considero hasta el día de hoy una manera de estudiarlo, un ejercicio, un juego, una intromisión.
como tantas de las cosas que hago, no soy una profesional. y obviamente no me interesa ni en lo más mínimo serlo. quizás en una cosa así no podría haber profesionalidad sólo porque no hay una manera correcta y productiva de hacerlo. claramente no es un método científico y por lo mismo funciona mucho mejor desde la inexactitud de las hipótesis.
cuando descubrí que por televisión abierta hacían sesiones de tarot a través del teléfono, estuve medio año viéndolo cada noche hasta dormir. con esas voces leeentaaaaas que estiraban las llamadas (pero no tanto) cruzaba la vigilia. cruzaba la vigilia escuchando problemas de gente aburrida y sola llamando a las 3 de la mañana a sandra o a la sacerdotisa lu vargas para preguntarle cualquier cosa referente a su destino (Coste de la llamada: 1,102 € desde la R.F. y 1,856 € desde R.M. Impuestos incluidos. Servicio reservado para adultos). mientras dormía, las voces metálicas filtradas por el teléfono de esas auditoras que no oían bien, que acoplaban la señal o que debían repetir más de tres veces el nombre del lugar desde el cual llamaban, me hacían la banda sonora. como parte de mi sueño las voces de las tarotistas respondiendo seguras de su arbitrariedad, sacando numerología a partir del nombre, llamando a lxs consultantes como aries, piscis, acuario o capricornio animaban la fiesta.
la maga zeleste se convirtió en mi favorita. creo que era chilena por cómo disimulaba el acento sudaca, intentando masticarlo, hablando con la boca llena eses molidas. tenía los brazos tatuados, varios piercings en la cara y un estilo gótico punk con toques chamánicos y severidad amiga. al cerrar los programas pedía subir el volumen del televisor para impregnar todo el espacio de la habitación con las vibraciones de diversos instrumentos sagrados que ella misma se encargaba de hacer sonar. cuando tocó un kultrún me emocioné.
las cartas de adeline llegaron un poco más allá de miss espanya.

hace poco más de 1 año (y después de varios intentos frustrados de mi parte por ir construyendo una baraja personal) con charity decidimos hacer un tarot. nos reunimos a las 10 de la mañana y desplegamos cuatro o cinco versiones de los arcanos mayores sobre una cama. comenzamos a trabajar anárquicamente, sin dios ni ley, de manera paralela, simultáneamente introspectiva. preparé de comer un potaje que parecía para el perro. al terminar la tarde vino ricard con un boniato asado y teníamos cada una un juego de arcanos mayores. el mío lo hice principalmente con una edición empastada de private y dos national geographic sobre una selección por sorteo de naipes eróticos. de ese tarot hice un modelo reducido de bolsillo que plastifiqué y llevo casi siempre conmigo.
hay algo de performativo en el acto de leer las cartas, cierta ceremoniosidad. durante un tiempo imaginé este mazo como una obra de arte basada en la interacción unx a unx. me divertía pensar que cada lectura era la «materialización» del contacto interpretativo con una obra, que en cada lectura se veía afectada también la recepción de la imagen por parte de un ¿espectador?. si lo pienso como obra de arte todavía me gusta la manera en la que se exige una recepción abierta, poniendo sobre la parrilla la propia intimidad, y por eso comprometiendo mucho más que un análisis racional (composicional, retórico…). quizás por lo mismo nunca ha sido posible que «cuele» como obra de arte. siempre hay quien admira su calidad estética, pero no el modelo de relación con lo que en otro contexto sería el «espacio de exhibición» o la figura del «espectador».

la certeza adivinatoria o predictiva de las cartas depende exponencialmente de la confianza de quien consulta. lo mismo con las soluciones a algún problema o duda. en general mi práctica se reduce a verle las cartas a las personas que tengo cerca, a las que quiero, o a las que simplemente me gustan. con amistades antiguas ha llegado a ser una especie de ritual actualizador, una práctica recurrente que repetimos cada vez que nos encontramos, a veces cada 3 años. con otras personas es una forma de ayudar ante alguna incertidumbre contingente. con recién conocidxs, saber qué les preocupa. con amantes ocasionales, una manera de saber quiénes son.
las cartas que yo leo no pueden decir nunca sí o no. no pueden predecir más de un año a futuro, ni un año a agua ida. tampoco funciona si no me apetece realmente hacerlo. muchas veces implica una inversión energética, que si tiene buen feedback, vuelve con creces. y vice-versa. las más divertidas son las consultas extrañas y leérsela a políticos o burócratas puede resultar liberador en relación a la crueldad que permite. últimamente también las han interpretado personas que no las conocen y es de esas lecturas de las que principalmente alimento mi archivo interpretativo. con resultado positivo he practicado la adivinación a distancia vía sms, skype y chat.
las cartas son bastante sinceras proporcionalmente a la sinceridad y claridad de las preguntas y NO DICEN JAMÁS LA VERDAD. más bien resultan un instrumento de análisis objetual, un palo pequeño y tosco, una herramienta como puede llegar a ser un tenedor. la persona las toca y manosea, se concentra en su situación y saca un mapa pedestre y carnal, un modelo reducido de lo que inmaterialmente debe oir, de lo que debe escuchar, o ver, y todo eso, por supuesto, si es que hay algo que se «deba» oir…

3 thoughts on “tarot

  1. amiga!!!!!!!
    deseo una sesion de tu maravilloso tarot, para cuando vuelvas!!

    te echo de menos guapa – y te agradezco que nos regales momentos de una relidad tan lejana.

    muchos besos,
    hasta pronto

  2. Hola,
    Muy interesante la informacion del blog. Es un post muy completo sobre el tarot y las diversas actividades esotericas! Muy buena informacion
    Saludos!

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