los deberes se ahogan con alcohol

lucy-en-la-basura

me has dicho que debo escribir cada día, como un ejercicio. intentas hacer que me lo prometa a mí misma, y yo pienso que tengo tantos archivos inconclusos, que no son cadáveres, aunque podrían serlo, y debo terminarlos o empezarlos otra vez. escribir, de mi sinapsis sacar muebles, carroña, imágenes, esperpentos. he hecho este blog para construirme una camisa de fuerza, mi propia relación entre placer y dolor, mi carta astral ya lo decía. debo escribir, me lo dices también tú, como si fueras mi hermana, mi madre, mi conocedora. eres una sana influencia, pienso, eres mi musa. quiero escribir como chicana, escupir adefesios, construcciones imposibles, maldecir el lenguaje como una paria, quiero catalizar todos los estímulos y las condiciones, pero no puedo, porque además de ser persona estoy siempre de viaje (un ordenador es un buen compañero de viaje porque no te pide nada más que electricidad). debo escribir, hacer el tiempo, crearlo quizás, como esa madrugada que nos pusimos hasta las trancas de speed para terminar en una cama de friedrichshain, formando un ángulo de noventa grados con nuestras piernas, cada una frente a su pantalla, viendo el frío por la ventana, escribiendo como posesas, amándonos intermitentemente entre las letras y el internet, con sábanas negras, tu libro, mi post. si puediera elegir un momento ahora me moriría de nostalgia.

One thought on “los deberes se ahogan con alcohol

  1. Ya está, ya lo hiciste, ves? Si existiera un programa informático que transcribiera los pensamientos poéticos,seleccionándolos y cribándolos de entre la lista de la compra (que también podría ser literatura), las preocupaciones banales y nuestros más oscuros secretos, posiblemente leerte sería practicamente imposible, sería demasiado.
    El acto de sentarte un momento a escribirte, eso es lo que te cuesta, quizás. Pero sí puedes, claro que puedes, aquí está.
    También sirve pensar «tengo que escribir» y luego no hacerlo. Eso también es escribir, o no tener nada que escribir y querer hacerlo, escribir silencios, el pulgar pesado como plomo sobre la barra espaciadora.
    No es escribir lo que es tu deber, sino pensar en hacerlo. De ese pensamiento saldrá la situación, el escenario del momento, lo que lo hará posible.

    Soy todo eso que dices, tú también lo eres para mí.

    Te beso, así:
    índicederecho>/b/
    índiceizquierdo>/e/
    corazónizquierdo>/s/
    anularderecho>/o/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *