resaca

gijon

la última entrada de este blog debe estar llena de faltas de ortografía. no he querido ni revisarla. supongo que la improvisación y su no asistencia normativa también ha de presentar dignidad en algún punto, al menos, algo más que libertad creativa.
hoy estoy de resaca (no de alcohol). después de 10 días durmiendo 6 en no más de 6 metros cuadrados (¿cómo hacer para dormir sola?). después de ver los espacios enormes y vacíos de la institucionalidad cultural ibérica (¿cómo no morir de frío?). resaca, resacón (no de drogas, sino de puro queso cabrales, saliéndome por todos mis agujeros el moho verde, haciéndome picar debajo de las uñas, quitándome el espesor del momento), resaca de aeropuerto (tardamos un güevo en volver), de cables (terminé haciendo joyería con bondage de rca´s), de ubuntu (10 días de exclusividad). resaca de inexperticia (de no saber cómo hacer con las relaciones humanas y lo demás), de la tortilla de patatas y la empanada de atún del mercadona (dieta estricta, sin tregua). resaca de chroma (conceptualmente la narración simultánea, en la práctica un verde muy intenso), resacón de la mesa llena de cables y papeles de water, anotaciones, vasos vacíos y café. resaca de no recordar ningún sueño en 10 noches, resaca de tí.