vacaciones impúdicas e instructivas

verano02
se están acabando. como todo, diría la vieja de mierda que llevo dentro, mientras mi otro yo, uno de los tantos otros, piensa que si algo no acaba o es ilimitado no existe. esto tiene que acabar y su fin es parte de su delectación. me tiemblan las manos, algo aquí adentro es incontrolable. es imposible sistematizar cosas disímiles y enormes, no están hechas para eso, no están hechas para nada, no están hechas.
el verbo perdido, el que babeo en en este momento como otra fuente de placer (aparentemente masturbatorio, pero que como estás ahora tú chupándolo deja de serlo) irrefrenable, se manifiesta como pequeñas contracciones faciales en la cara oculta de mi cerebro. de mi corazón.
se acaban estas vacaciones paranormales, subnormales, vacaciones humanoides igualmente, y reveladoras.
cuando estuvo mi querida danita aquí me dijo que leer mi blog llegaba a veces a darle vergüenza, esto por lo íntimo. cuando empecé este blog, hace casi un año, me lo planteé como un ejercicio para desbloquear mi parálisis escritural, esa que adquirí apenas pisar barcelona. consideré que lo más fácil era hacerlo a través de un diario, y deseé en lo oculto poder violentar con una intimidad desgarradoramente impúdica. creo que sólo lo he logrado en contadas ocasiones. it doesn´t matter. pero vamos a ello:

durante estas vacaciones he tenido un par de revelaciones que me llenan de alegría, especialmente al yo feminista revolucionaria que llevo dentro, que se alimenta de cambios sociales, pero que toca la glotonería con cambios personales.
aunque te parezca pequeño, para mí significa bastante:

1) mear de pie. hay que contextualizar, vengo de una familia que el sistema llamaría «absolutamente disfuncional», y que a la vez me ha dado una infancia en parte compartida con lo que el sistema clasifica como 6 varones. por mear de pie y en cualquier sitio es como se ha dado la única versión en mí de los que freud en 1905 llamó algo así como la envidia del pajarito. ahora sé cómo hacerlo, y no cuesta nada. si tienes un felpudo frondoso, abre sus labios y déjalo expresar (expulsar) toda la verborrea amarilla que tenga dentro. spread the word.

2) más que una revelación quiero pensar que la biblioteca de helen ha sido un aliciente a todo esto. durante estos días he estado acompañada (además de hermosas personas de carne y hueso) por paco vidarte (r.i.p. su familia ha botado su web y su blog, que alguna vez leí), itziar ziga (maravillosa), monique wittig, brevemente por bea espejo, algo de comic, el parto orgásmico (documental hippie y kitsh pero muy instructivo, como estoy rodeada de partos lo colgué en internet, podéis bajároslo aquí) y las muertes chiquitas.

3) correrme con un dildo por la vagina. esto podría llegarme a dar pudor reconocerlo, pero mucho menos que el placer que me da visibilizarlo. desde hace poco más de un año que he comenzado a incrementar mis intercambios sexuales protésicos. en un momento temí un autoboicot que consistía en la dependencia a los penes de carne para la obtención de un orgasmo por penetración. ¿qué es un pene, un género, una invención? así mi desasosiego, porque los orgasmos que son provocados por un pene no tendrían que especificar material (ni color). pero las vacaciones y la insistencia me han hecho superar la dificultad, mi coño ya no hace distinción material ni racial, estoy liberada. «un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad». me voy a practicar, o más bien, a predicar con el ejemplo.
os dejo una foto del maravilloso ejemplar.

dildo

4 thoughts on “vacaciones impúdicas e instructivas

  1. He buscado (y todavía sigue la búsqueda) la manera mía de romper los diques. No creo que haya llegado a tocar este punto orgásmico que libera del impudor. Lo huelo, lo reconozco pero no consigo domarlo.

    Tu blog hace de eco de este desgarrón vislumbrado. Tus palabras-experiencias me son simplemente dicho familiares : I just feel home. ¿Será la feminista revolucionaria o la vieja de mierda? Probablemente las dos… que hablan sin duda de lo mismo. No sé lo que es pero me deja respirar.

    Y sin embargo llego a sentir también vergüenza por esta postura de comentarista voyeur esperando su ración de intimidad […] como fuente de placer. Siento también alguna tristeza al pensar en una opacidad (mía) que es el contrario del exhibicionismo y que te hace sentir como si llevases permanentemente un feto muerto en la tripa.

    Quizá lo pueda sacar con un dildo tan ejemplar.

  2. Me alegra haber sido yo la que te haya mostrado el camino para conseguir la hazaña de mear de pie, también haber sido una de esas hermosas personas de carne y hueso presentes y, sobre todo, me alegra haber sido yo la que estaba al otro lado de ese dildo (que en la foto no se ve, pero tiene dos lados), vertiendo mi sudor y mi fuerza y mi amor, colaborando (porque cuando dos follan, la proeza no puede ser sólo de una) para romper las barreras de lo prostético y lo biológico en tu cerebro y en tu chocho.

    Aunque no me nombres en todo tu texto, me veo en él, en cada rincón de él.

    Una de las mejores vacaciones de mi vida.

    Te amo,
    Diana

  3. He terminado de ver Orgasmic Birth. Me irritó esta idea implícita del embarazo como “destino de la mujer” o, en cualquier caso, como experiencia cumbre incomunicable. Por otro lado, es verdad que gestar una vida y darla a ver debe impactar a la portadora. Pero hay un discurso que me deja totalmente desinteresado. Idealmente, tendríamos todxs que ser capaces de gestar – o quizá no (dependiendo del contexto sexo-género desde donde unx se expresa).

    Sí, me quedo con esta hiérogamie del dolor y del placer dando lugar a un fascinante lenguaje hormonal entre el cerebro y el coño: idas y vueltas que hacen rugir y sudar. También me alegró ver a las portadoras en control del parto – y no entregadas al poder médico. Manifestar la vida y nacer (a si mismx) con placer es desde luego una realidad hoy invisibilizada. Y ¿porqué no se réaliser dans la joie?

  4. efectivamente dianita, ya lo sabes que soy un bruta, y no te nombré, aunque tu apoyo, colaboración y compañía fueron indispensables para todo. como dijiste en otra parte, a veces de tan cerca no se ve, aunque más que no verlo creo que no lo escribí, que es distinto… también han sido una de las mejores vacaciones de mi vida, llenas de amor, ternura, placer y delicias.
    m.o, como siempre, gracias por tus comentarios, tu voyeurismo no se percibe con molestia, pero ¿habrá otro lugar para leerte?
    besos…

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