episodios de la vida cotidiana 02

episodios_de_la_vida_cotidiana_02

– los días de vida social son como los de la regla, vienen todos juntos y de golpe. chorrean con fuerza atronadora como abrazos, besos, saludos. vienen y se van. cuando acaban guardo el mooncup en el cajón.

pierre bastien hace música con excrementos mecánicos. puedo verlo a un metro de distancia sudar su camisa gris hasta que resulta negra. tuerce la lengua como un verdadero animal, su lengua se contorsiona como si toda la precisión de sus dedos saliera de allí. hermoso.

– me estoy volviendo muy feminista (old style), la contingencia me obliga. me estoy volviendo muy venenosa. pero hay voluntad, a pesar de todo.

– a veces, muy pocas, puedo prescindir de fumar (no sé por qué fumo. cuando imagino la acción como una observadora externa, no puedo sino contemplar el absurdo. se inhala y exhala de principio a fin, una porción matérica para fundirla en humo. el consumo del humo se extingue sin dejar huella, sino invisible (en lo profundo del pulmón la tráquea el aliento). fumar es absurdo y al mismo tiempo irresistiblemente delicioso, el único problema es que casi ya no me doy cuenta cuando lo hago. sospecho que en algún momento notaré su añosa compañía).

– la web 2.0 es una farsa. la gente opina y opina para que la lean sus ínfimos (íntimos) contactos. ante la verborrea del facebook (más que hablarle a «tus amigxs» estás trabajando gratis para mark zuckerberg, cuyo apellido significa algo como cerro de azúcar) sólo puedo ver infinita ingenuidad y el acomodamiento de quien no tiene nada (más) útil que hacer. no es una atenuante quejarse de lo malo que es el mundo, casi que es peor…

– un CsO ¿puede ser música?

presentación del ejercicio an(u)al

afectosno lo había dicho, pero este blog ya cumplió un año. un año escribiendo un diario público y exhibicionista, con mayores y nimios éxitos, literarios, sociales, afectivos. un espacio de recuperación, la restitución de mi pulsión escritural.
crear este espacio ha sido bello e instructivo, ha sido también una manera de explorar un espacio más de la virtualidad cibernética, de mi micropolítica personal, de mis intersticios y puntos de fuga.
como decir feliz cumpleaños y ya me parecía poco, decidí pedirle a cerca de 12 amigxs que me honraran con un ejercicio literario para ser resuelto a lo largo del segundo año. y han ido llegando. el primero fue de helen. complicadísimo como ya ella misma lo advertía, imposible quizás de resolver, me ha tenido más de un mes meditando e intentando resolverlo sin ningún éxito. ha sido frustrante.

ella me dijo:

te propongo el ejercicio literario que me ha resultado más difícil de resolver. de hecho, no creo haberlo resuelto todavía: tu anti-estrella, aquello que no sabes haces, lo que no haces nunca.
para eso, primero tienes que definir – tú o quienes te leen, mejor – cuál es tu estrella si me permites, en este caso tu temática estrella sería la violencia de la intimidad y creo que la manera en que lo haces, o por lo menos lo que más me impacta y me engancha, es que cuando te leo te escucho: es un speech dicho con tu voz tu acento tu boca. tal cual te leo te estoy escuchando así que el ejercicio sería escribir sin que se te oiga cuando se te lee (quizás probar otro sentido? el olfato? la vista?) y sobre la antítesis de la violencia de la intimidad
gracias por la propuesta, y a ver qué!!
besos mil

yo determiné «mi estrella» como la descripción visual, sin embargo lo que más me ha complicado del encargo es esta cosa de tener que escribir como yo no lo haría. al final, sin creer en identidades fijas ni hostias, me he encontrado cara a cara con una especie de identidad escritural muy marcada y que hasta cierto punto desconocía (y de la que, lo peor, es que resultaba imposible desprenderme). en este proceso también he terminado haciendo análisis de qué otros puntos hacen de muletillas. hacer crónicas es hablar de un espacio acontecido, de algo pasado. hablar en primera persona, ubica todo en una intimidad más fácil de leer. en fin. el post que sigue abajo es, de los 5 intentos frustrados, el que voy a publicar (aunque el ejercicio de helen me ha puesto en aprietos y me sigue pareciendo irresuelto… muchas gracias guapa).

mujeridad en alza

mujeridad
la llamarán en 7 días para decirle que hay un proyecto a presentarse al ministerio. la invitan a que junto a 4 mujeres desarrolle un proyecto artístico que indague en el género. la llamarán al móvil y dentro de lo poco que retendrá de la conversación estarán datos como «una artista trans», «5.000 euros», «madrid», «ministerio de igualdad», «biografía en 5 líneas», «temas de género», tags que se apilarán bajo la categoría «institución».
dentro de 10 días recibirá un e-mail donde se le pide participar en una exposición de mujeres inmigrantes en catalunya. le dirán que no hay mucho claridad al respecto, pero que se realizará el evento en un centro de mujeres (donas en catalán) y que la diputación se encargará de la difusión. al pedir más detalles le dirán poco, y de lo poco que le dirán será que no hay dinero. aquí los tags serán «inmigración», «mujeres» y «dossier».
dentro de 12 días le llegará un mail donde se le pide protagonizar una película porno. sus proporciones corporales y algo enunciable como su ideología la harán parecer un espécimen idóneo para resolver el encargo. quizás la familiaridad con la que se mueve en ciertos contextos postpornográficos es también algo que a las creadoras las hará ver en ella una posible aliada.
cuando reciba este e-mail sentirá algo parecido a un ataque de angustia. su cuerpo entero se descompondrá, se volverá frío como una piedra hasta sudar como un cerdo. de manera intermitente. comenzará a divagar en torno a lo que siempre habrá considerado idioteces. sus divagaciones serán viajes en trenes de alta velocidad entre el optimismo inconsciente de lo desconocido, el pánico escénico y el pánico visceral.
de alguna forma sentirá que algo que viene de afuera la está empujando hacia un espacio del cual se ha desenmarcado sistemáticamente a pesar de estar oficialmente dentro: la mujeridad.
mujeridad de ministerio, de diputación, de industria pornográfica. mujeridad a secas, de esa que nunca ha sido. se preguntará por qué es tan obvia su adherencia al conjunto si la clase de mujeridad que lleva practicando una vida entera siempre ha tenido reparos, siempre ha llevado el apellido «pero» o unos puntos suspensivos de cola.
se sentirá extraña e invisible. sentirá que hay cosas que no había contemplado. sentirá una pereza enorme de tener que entrar a las arcas de su interior a sacar (como de un pozo negro y profundo) algo olvidado, desconsiderado. sentirá excitación y dolor de panza a la vez.
20 días más tarde realizará un cásting doméstico para indagar en sus facultades como actriz porno (sic). dos días antes padecerá de manera progresiva confusión y desconcierto. recibirá una carta hermosa donde entre muchas cosas se le llamará hereje porque su cuerpo es un maravilloso insulto a todo lo odiable.
en el desespero recurrirá al tarot, donde sacará las cartas de la luna, el diablo y la muerte (y siempre, siempre, siempre el colgado, el ermitaño, la fuerza y la templanza).
en algún punto su confusión también provendrá de que este (ámbito, término, lugar) enunciado es casi como que implicara el autoanálisis. qué pereza, qué fiasco, qué tortura la del legado feminista. verá que su conciencia está repleta de moral de izquierda, y que en su cuerpo el feminismo la ha llevado a ser trans sin plantearse modificación alguna, es decir una suerte de transexualidad por omisión de las prácticas modificacionistas de la mujeridad.
luego se dará cuenta que la palabra no está en la rae y dejará, como siempre, el asunto inconcluso. como cualquier cosa que aun no sucede, será imposible de prever.

autoctonofóbica

autoctonofobica
estoy muy liada estos días. a ratos incluso comienzo a usar letras mayúsculas, sin darme cuenta. religiosamente me meto dos pildoritas de hypericum cada mañana, como si esto sirviera para mantenerme firme ante la pantalla de mis deberes. respecto al blog, me he metido en un embrollo, pero ya lo explicaré. entre todo esto intercalo con otras actividades, a veces incluso me encuentro con gente que no conozco y a la que preferiría no haber conocido. ya sé que no se puede generalizar, pero ¿me estaré volviendo autoctonofóbica?
un ejemplo, sólo por contextualizar…

conversación con un catalán (nº1)

– hola soy ricard
– yo lucía
– ¿tienes taller aquí?
– no, trabajamos con un colectivo en este espacio.
– yo tengo taller en la escocesa.
– ahá
– ¿eres andaluza?
– no. soy del sur real (surreal) jaja, quiero decir soy de realmente al sur…
– ¿eres canaria?
– más al sur.
– mmmm, de algún pueblo serás…
– sabes, hay muchos lugares ubicados más al sur de lo que está españa.
– ah, sí, pero es que no hablas como argentina, ni de brasil… me has pillado.
– soy de chile.
– ahhh, es que son países jóvenes…
– ¿ah sí?
– bueno, es que barcelona tiene más de 2.000 años
– ¿y chile cuántos?
– pues, es decir oficialmente, muchísimos menos
– ¿y antes no existía?
– bueno, no sé, si quieres referirte a chile indígena o a chile real.
– ¿real? perdona pero me retiro, antes de que sea peor…

¿estamos bien en el refugio?


salen ratitas por la rendija. sale por el hoyo una nave espacial pequeña -o un supositorio enorme- portando un lector de pulsaciones cardíacas (atorado al cogote de un sobreviviente). los sponsors son fundidos encadenados cosidos con hilo de pescar a la anterior capa de imagen, que al final resuelve en eco cansado,  repetición de sí misma, replicante, un robot.
estamos formadas en un círculo móvil, a ratos cuadrado ante las imposiciones del mobiliario. y allá, la televisión. y más allá, el ordenador. si al menos nos sirvieran para borrar aunque fuera un trocito de lo que nos ocupa
a veces no tenemos palabras, la realidad es mucho más «digna» y en nuestra mesa los milagros no existen.

astrología/cyberastrología

si todo esta nostalgia pasa a través del cyberespacio, y los documentos se formalizan en bytes, las imágenes en mapas, los sonidos en ceros y unos  ¿no habremos de configurar una cyberastrología? ¿no serán conjunciones de sistemas operativos y anchos de banda estos tránsitos facilitados por un router?

cindy sherman, inmigrante en barcelona


la basura me ha dado tanto que ya ha traspasado los límites de lo plausible. hace un par de días venía bajando de la casa de chair y ric y me detuve frente a un contenedor a la vista de lo que parecía ser un catálogo de peluquería. no era tal sino 5 ampliaciones de imágenes que aparentemente nada tenían en común entre sí. dejé reposar sobre ellas mi ojo inyectado de canabinoides, 1, 2, 3 segundos, algo raro había allí. una especie de reconocimiento extraño.
hasta que descubrí lo que eran: 5 réplicas de fotos de cindy sherman, pero (sorpresa) sin que fuera cindy sherman la retratada. alguna mujer presentando rasgos semiorientales se autoretrató (presuntamente en barcelona) reproduciendo con exactitud la ropa, gestos y posturas de la sherman, recreando incluso la paleta cromática de cada foto, ampliándola a un buen tamaño, montándola sobre un cartón pluma cada una…
inmediatamente supe que el camión que pisaba mis talones (mis ruedas) tragaría con pasión este documento de la cita, del snobismo del lenguaje clausurado del arte, del reconocimiento entre pocxs, de la imitación.
cuando no se conocen los referentes una cita pierde todo su sentido, pero ¿cuánta gente puede (re)conocer a cindy sherman en este mundo? muy pocas. claramente me pareció ver en ese momento como todo el sistema de citas, referencias y copias se estructuraba ante el conocimiento de los «originales» (claro está que originales literalmente no hay, prueba de ellos es la misma obra de cindy sherman, quien a través de la recreación de distintas representaciones de la mujer a lo largo de la historia produce una suerte de base de datos representativa desde su propio cuerpo. en su caso también, si se desconoce el cine norteamericano, la historia del arte, la publicidad, etc. su trabajo también se vuelve difícil de descodificar).
sin embargo, conociendo el origen del montaje es posible interpretar en estas fotos una serie de cuestiones. el tema de la representación de la mujer, el tema de la autorepresentación, el de la cita a una cita y entonces a un bucle de la representación femenina que termina quedando hueco, evidente en su condición performática rotunda. se reconoce el tema de la relación entre centro y periferia, porque cindy es gringa y la de acá parece ser una estudiante de arte extranjera.
y yo aquí, con un montón de basura significante. y ella allí, habiéndola tirado a la basura. y cindy allá, sin enterarse de nada.
qué es esto, le dije a mis amigas. lo que para una no era nada, para la otra era «algo como cindy sherman«. ¿qué es una copia sin referente, una cita que no cita? allá en latinoamérica somos muy dadas a la cita. o a la copia. las pinturas más antiguas del museo de bellas artes de santiago corresponden a copias de estilos, posiciones, encuadres europeos (que evidentemente salían mal). estéticas refractarias. algo nuevo de todo esto siempre ha de salir, al menos la mala interpretación, la lectura oblicua, lo mal-detto.
y yo con mi fetiche en medio de la calle, la bicicleta en una mano, los cartones en la otra. en medio de la calle protegiendo a esta falsa cindy sherman de las fauces del camión de la basura, otra vez en una operación sin sentido, en el rescate de lo que nadie ama.
ahora las tengo acá, tendidas sobre mi cama. quién coño son todas estas tías, mirando torcidas lo que me queda de luz a esta hora. no dormiré con ninguna, quizás después de todo esto las devuelva al lugar de dónde vinieron, a ver si tienen mejor suerte, a ver si alguien al menos reutiliza el cartón.

el eco de las canciones

la he visto anoche por segunda vez. ver una película repetida es como ponerla a prueba. las sorpresas pueden dejar de serlo, la piel que en un primer momento se erizó, podría permanecer fláccida e inmóvil, la redacción de las frases tendrá mayor atención. pero la vi de nuevo y la encontré igualmente buena, igualmente inaudita. como dijo paula la primera vez: no parece una película chilena. y es tan extraño que no lo parezca porque el fantasma de chile está en cada secuencia.
mis amigxs me parecen de lxs mejores artistas del mundo. tanta inteligencia y sensibilidad y astucia. no es favoritismo, es pura fortuna la de gozar de su conocimiento y poder ver películas antes de que se estrenen, escuchar canciones grabadas con tecnología doméstica, gozar de la experimentación en tiempo real de unas creatividades que se originan en un hoyo y salen a la luz (de mis ojos).
me ha dado otra vez un placer tan grande ver la sucesión de imágenes conectadas por la sensibilidad de antonia, escuchar estos sonidos que me parecen salen de mi propia memoria, imágenes que son la memoria de mi voz, de los lugares comunes de mi intimidad y ver la violencia de mi intimidad que no es sólo mía porque es de tantxs que no tuvimos casa, porque nunca la tendremos, porque nuestra casa son 10 cajas de diapositivas desteñidas, los recuerdos de un container transportando cuchillos del ikea como si fuesen los tesoros de la corona, los hitos desarticulados de una historia de puros fragmentos hecho añicos, el reporte oficial, el video casero, el fundido encadenado de un voz que no tiene dueñx.
gracias.
el eco de las canciones tiene tantas imágenes de nubes, aviones y barcos. es un paseo por un lugar que no está en ninguna parte. a veces me da angustia y casi siempre tengo la piel de gallina mientras la veo y me reconozco en planos robados a otras familias, a otras desterradas. me gustan los textos, me gustaría leerlos también en papel, quizás en voz alta como si yo fuera (otra vez) el eco de algo. me gusta esa escritura sencilla como un jeringa que saca de las venas recuerdos ensangrentados. me gusta la voz, no la voz de la locutora (que quizás es lo que menos me gusta), me gusta la dicción y el lugar de donde sale, su espacio originario, su mito fundacional.
gracias otra vez.
reconocer las imágenes que salen de una pantalla, reconocer textos, logotipos, gestualidades colgando de un hilo (de polvo), reconocer la memoria mediatizada, y al final, quedarme dormida sabiendo que no estoy sola.