cindy sherman, inmigrante en barcelona


la basura me ha dado tanto que ya ha traspasado los límites de lo plausible. hace un par de días venía bajando de la casa de chair y ric y me detuve frente a un contenedor a la vista de lo que parecía ser un catálogo de peluquería. no era tal sino 5 ampliaciones de imágenes que aparentemente nada tenían en común entre sí. dejé reposar sobre ellas mi ojo inyectado de canabinoides, 1, 2, 3 segundos, algo raro había allí. una especie de reconocimiento extraño.
hasta que descubrí lo que eran: 5 réplicas de fotos de cindy sherman, pero (sorpresa) sin que fuera cindy sherman la retratada. alguna mujer presentando rasgos semiorientales se autoretrató (presuntamente en barcelona) reproduciendo con exactitud la ropa, gestos y posturas de la sherman, recreando incluso la paleta cromática de cada foto, ampliándola a un buen tamaño, montándola sobre un cartón pluma cada una…
inmediatamente supe que el camión que pisaba mis talones (mis ruedas) tragaría con pasión este documento de la cita, del snobismo del lenguaje clausurado del arte, del reconocimiento entre pocxs, de la imitación.
cuando no se conocen los referentes una cita pierde todo su sentido, pero ¿cuánta gente puede (re)conocer a cindy sherman en este mundo? muy pocas. claramente me pareció ver en ese momento como todo el sistema de citas, referencias y copias se estructuraba ante el conocimiento de los «originales» (claro está que originales literalmente no hay, prueba de ellos es la misma obra de cindy sherman, quien a través de la recreación de distintas representaciones de la mujer a lo largo de la historia produce una suerte de base de datos representativa desde su propio cuerpo. en su caso también, si se desconoce el cine norteamericano, la historia del arte, la publicidad, etc. su trabajo también se vuelve difícil de descodificar).
sin embargo, conociendo el origen del montaje es posible interpretar en estas fotos una serie de cuestiones. el tema de la representación de la mujer, el tema de la autorepresentación, el de la cita a una cita y entonces a un bucle de la representación femenina que termina quedando hueco, evidente en su condición performática rotunda. se reconoce el tema de la relación entre centro y periferia, porque cindy es gringa y la de acá parece ser una estudiante de arte extranjera.
y yo aquí, con un montón de basura significante. y ella allí, habiéndola tirado a la basura. y cindy allá, sin enterarse de nada.
qué es esto, le dije a mis amigas. lo que para una no era nada, para la otra era «algo como cindy sherman«. ¿qué es una copia sin referente, una cita que no cita? allá en latinoamérica somos muy dadas a la cita. o a la copia. las pinturas más antiguas del museo de bellas artes de santiago corresponden a copias de estilos, posiciones, encuadres europeos (que evidentemente salían mal). estéticas refractarias. algo nuevo de todo esto siempre ha de salir, al menos la mala interpretación, la lectura oblicua, lo mal-detto.
y yo con mi fetiche en medio de la calle, la bicicleta en una mano, los cartones en la otra. en medio de la calle protegiendo a esta falsa cindy sherman de las fauces del camión de la basura, otra vez en una operación sin sentido, en el rescate de lo que nadie ama.
ahora las tengo acá, tendidas sobre mi cama. quién coño son todas estas tías, mirando torcidas lo que me queda de luz a esta hora. no dormiré con ninguna, quizás después de todo esto las devuelva al lugar de dónde vinieron, a ver si tienen mejor suerte, a ver si alguien al menos reutiliza el cartón.

8 thoughts on “cindy sherman, inmigrante en barcelona

  1. gracias pat.
    ceci, claro, te guardo una, ya eres la segunda persona que lo solicita. creo que yo también me quedaré una, y el resto, a repartir…
    besos!

  2. Entre mis últimos encuentros, este viernes pasado, están los dossieres de los planes urbanísticos y de peatonalización de esta zona donde vivimos (Cambridge Massachusetts), exactamente lo que mi novia a venido a estudiar aquí. Lo mejor fue que después de una rato hurgando en la bolsas un vecino salió a tirar su basura. ‘Hey yo’ dijo. Le preguntamos si conocía al propietario de estos documentos… y en 5 segundo ya estaba llamando a Phill, que inmediatamente bajó. Un inmenso middle age negro que había hecho limpieza, nos dijo algo así como que disfrutáramos con su basura.

    Nos fuimos a casa con el material del próximo ‘paper’ que escribirá mi novia bajo el brazo, material exclusivo, claro.

    Gracias a la basrua que nos da siempre tanto.

  3. senti como se estivéssemos conversando, assim… qualquer coisa de bonita numa mesa de bar.
    un beso.

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