amigxs de chile

amigxs
no hay mayor disturbio que leer a bolaño por la calle. náufragos 4 perros por el mar mediterráneo. seguro que es una exageración, como la vida misma de un cura que es poeta, una exageración como tantas, como la chilenidad y el verbo cantado, recitado en décimas, en discursos de iglesia manchados de humor popular, picardía sosa, cuando el lugar común se vuelve excéntrico.
la amistad es agua dulce, estar con ella, chocolate. y es tan fuerte su espesor que me pongo a citar vértebras de mi pasado reciente (¿qué no es reciente a los 30 años, cuando se equilibra el cuerpo humano en la cuerda floja que separa pulsión de sensatez para terminar haciéndose un paja dulce con ese hilo?), vértebras recientes, huesitos amados, corriendo en paralelo, lejos, cerca; los huesitos bailan, se mecen, se rompen y suturan (qué palabra más chilena) para encontrarse cada cierto tiempo con el pelo más blanco, el culo más gordo, la sonrisa más hundida en la cara, el fanatismo alcohólico, el horror grupal a organizarse.
malena quiere que hable de ella. pero cuando hay amistades que son como tatuajes, no se está hablando de una persona, no hay nada que decir de un nombre o un cuerpo. se trata de un fluido, una vena, un pedazo de piel que estará encarnado para siempre.
siempre bolaño se quedaba sobrevolando su historia. bolaño era un ángel y se murió de cirrosis sólo para sacarnos pica. él pudo mantenerse al margen y mirar todo esto desde lejos como yo no puedo porque siempre estoy dentro de lo que escribo y no me rodeo de intelectuales que hablan de poesía sino de gente común que habla de sistemas operativos, anchos de banda y de cuánto morbo les da un movimiento. me pregunto si lxs amigxs de bolaño le pedían escribir sobre ellxs. ¿será la novelista feminista diamela eltit, será el cura pedófilo (el profesor de marxismo de la junta) el cura valente? me pregunto si bolaño se estaba vengando al escribir de todo esto (seguramente de mí se ríe por reconocerme por descarte en su arquitectura perfecta).
el 24 de diciembre me robaron la bicicleta frente a un centro social. cuando perdí el reloj en parís me quedó claro que perdía el tiempo aplanando escaleras en los museos. de este hecho no sé sacar una conclusión tan fácil, sólo el tedio de tener que procurarme nuevamente mi autonomía sobre ruedas.
bolaño no andaba en bicicleta, tampoco soñaba con reactables que pasaban largometrajes en una pantalla redonda e inmensa como una paella comunitaria, ni  pensó que su escritura inflamaría el deseo de una adolescente (que por supuesto no fui yo), ni que las cosas seguirían igual, igualmente bellas y tediosas e irresistiblemente claras, siempre allí.

4 thoughts on “amigxs de chile

  1. bolaño me pone los pelos como escarpias. el muno a veces parece una pesadilla subterránea, y se que esa pesadilla está debajo esperando, o actuando en otro lugar, siempre.
    yo también siento que formo parte de sus novelas aunque no aparezca en ellas…

  2. y no termino de leer tus post, un gran beso y un abrazo que llega desde la pantallita de mi netbook para tí, al iniciar este año (o terminar el anterior).
    Te esperamos incesantemente en el cuarto compartido que está rodeado de mamás peruanas auqnue estén en Chile, siguen estando en sus hogares cholos a los que les envían dinero
    besos

  3. y no termino de leer es como un «y no dejo jamás» de leer tus post
    a veces el barroquismo se me desajusta
    besos
    ;)

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