orinoterapia

respira. me gusta cuando dibujas signos del infinito en mis nudillos.
mi puño preparado se deja acariciar por tu lengua, joven y temeraria.

el pelo sucio y el olor a humo. con la distancia se pierde la compostura, o con la rabia. la compostura se pierde siempre, como el tiempo (que no es más que otro tipo de distancia). te envío amor y voy a mear al tarro. el amor se representa con corazones; la anarquía con una letra A desbordada. leer novelas es buscar la perturbación. ensayo general de otra vida, la libertad necesaria para que alguien cuente sus crisis de forma impúdica. el maravilloso mundo de la orina. el maravilloso mundo de la marginación. el maravilloso mundo de todo elemento lleno de patetismo que la palabra pueda endulzar. un teclado que por defecto sitúa mayúsculas en historias menores. eso es la memoria de la literatura mundial. y palabras menores que se follan a las mayores cuando logran burlar las normas editoriales. y llegar a nuestras manos empuñadas, preparadas para golpear o fistear indistintamente, o según las preferencias de la casa (que nadie se ofenda…). todo lleno de ceniza, y polvo, y las manos sucias y tanto abrigo que una paja de rutina te deja con un desgarro en la muñeca.