vacaciones impúdicas e instructivas

verano02
se están acabando. como todo, diría la vieja de mierda que llevo dentro, mientras mi otro yo, uno de los tantos otros, piensa que si algo no acaba o es ilimitado no existe. esto tiene que acabar y su fin es parte de su delectación. me tiemblan las manos, algo aquí adentro es incontrolable. es imposible sistematizar cosas disímiles y enormes, no están hechas para eso, no están hechas para nada, no están hechas.
el verbo perdido, el que babeo en en este momento como otra fuente de placer (aparentemente masturbatorio, pero que como estás ahora tú chupándolo deja de serlo) irrefrenable, se manifiesta como pequeñas contracciones faciales en la cara oculta de mi cerebro. de mi corazón.
se acaban estas vacaciones paranormales, subnormales, vacaciones humanoides igualmente, y reveladoras.
cuando estuvo mi querida danita aquí me dijo que leer mi blog llegaba a veces a darle vergüenza, esto por lo íntimo. cuando empecé este blog, hace casi un año, me lo planteé como un ejercicio para desbloquear mi parálisis escritural, esa que adquirí apenas pisar barcelona. consideré que lo más fácil era hacerlo a través de un diario, y deseé en lo oculto poder violentar con una intimidad desgarradoramente impúdica. creo que sólo lo he logrado en contadas ocasiones. it doesn´t matter. pero vamos a ello:

durante estas vacaciones he tenido un par de revelaciones que me llenan de alegría, especialmente al yo feminista revolucionaria que llevo dentro, que se alimenta de cambios sociales, pero que toca la glotonería con cambios personales.
aunque te parezca pequeño, para mí significa bastante:

1) mear de pie. hay que contextualizar, vengo de una familia que el sistema llamaría «absolutamente disfuncional», y que a la vez me ha dado una infancia en parte compartida con lo que el sistema clasifica como 6 varones. por mear de pie y en cualquier sitio es como se ha dado la única versión en mí de los que freud en 1905 llamó algo así como la envidia del pajarito. ahora sé cómo hacerlo, y no cuesta nada. si tienes un felpudo frondoso, abre sus labios y déjalo expresar (expulsar) toda la verborrea amarilla que tenga dentro. spread the word.

2) más que una revelación quiero pensar que la biblioteca de helen ha sido un aliciente a todo esto. durante estos días he estado acompañada (además de hermosas personas de carne y hueso) por paco vidarte (r.i.p. su familia ha botado su web y su blog, que alguna vez leí), itziar ziga (maravillosa), monique wittig, brevemente por bea espejo, algo de comic, el parto orgásmico (documental hippie y kitsh pero muy instructivo, como estoy rodeada de partos lo colgué en internet, podéis bajároslo aquí) y las muertes chiquitas.

3) correrme con un dildo por la vagina. esto podría llegarme a dar pudor reconocerlo, pero mucho menos que el placer que me da visibilizarlo. desde hace poco más de un año que he comenzado a incrementar mis intercambios sexuales protésicos. en un momento temí un autoboicot que consistía en la dependencia a los penes de carne para la obtención de un orgasmo por penetración. ¿qué es un pene, un género, una invención? así mi desasosiego, porque los orgasmos que son provocados por un pene no tendrían que especificar material (ni color). pero las vacaciones y la insistencia me han hecho superar la dificultad, mi coño ya no hace distinción material ni racial, estoy liberada. «un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad». me voy a practicar, o más bien, a predicar con el ejemplo.
os dejo una foto del maravilloso ejemplar.

dildo

verano

verano

como si me fuese muy lejos, tuve dos días de exaltación social, tal como suena, viejas amistades, desencuentros veteranos resueltos con un simple sms, coincidencias pendientes a veces desde hace más de un año…

soy muchas cosas que no parezco ser. por lo visto parezco un ser con facilidades sociales, pero no es así. tuve que mentalizarme, acumular virtualmente energía, predisponerme a hablar (a quizás repetir 5 veces lo mismo, quizás no. en esto los encuentros son impredecibles) y escuchar, predisponerme con esfuerzo a una situación que luego resulta ser casi siempre como una inyección energética. como bien plantea hilda yáñez, la energía en colectivo se potencia, no es una sumatoria lógica la que se da ahí, quizás una práctica exponencial de la reproducción citocinética del amor.
amicitia
es el asteroide número 367, descubierto desde niza el año 1893. su diámetro es de 19,13 kilómetros.
cuando tienes una duda las amigas están para decirte que tienes razón (razón, lo que es la razón, no). las tuyas a lo tuyo, las mías a lo mío. a veces ni sabes tú la respuesta, a veces la tienes metida dentro de la duda y no la ves. horizontes de corroboración mutua que son líneas de fuga (que sí pueden intersectarse). esta geometría de la amistad no es rígida ni está escrita en los manuales de matemáticas. la imagino más bien como una cartografía espontánea y móvil, una cartografía imposible, la que no se puede fijar en ningún mapa.
mapas que también sufren atentados, naciones que se unifican, guerras pequeñas, grandes, insignificantes. a veces cae la brasa del cigarro y quema sin querer una parte de tierra o si tiene suerte, se ahoga en el mar. siempre esto me causa mucha tristeza, aunque cualquier cosa se pueda corregir o redibujar con la facilidad de un boli.

durante estos momentos sociales, además de reflexionar sobre temas y cosas, además de exponer mi interioridad sin tapujos, pienso en:

a) soldados masturbándose en la trastienda del cuartel.
b) pases mágicos y energías ocultas en la lucha cuerpo a cuerpo.
c) el sentido de la calle cuando se ve a una anciana decrépita asomándose por el balcón para expulsar cientos de papeles de water usados, seguirlos con la mirada en su viaje anárquico hacia el asfalto, verlos rebotar, bailar un poco, ser pisoteados por tres personas y morir.
d) los alcances del parto orgásmico, enterarme de un nuevo nacimiento.
e) la simpleza del verano.

y todo este reaprovechamiento social del tiempo para qué. para irme suavemente, volver al palacio de la floresta, dedicarme a las curas de sueño (a volver a soñar un poco), a ser dulcemente alimentada por mi emperatriz del amor cosechando un huerto que no es de «feliz granja». abrasarme bajo el sol, remojarme en 500 litros de agua, comer pipas como la gitana de suburbio que llevo dentro, y ser encantada por la etérea realidad del verano. gracias helen.

resaca

gijon

la última entrada de este blog debe estar llena de faltas de ortografía. no he querido ni revisarla. supongo que la improvisación y su no asistencia normativa también ha de presentar dignidad en algún punto, al menos, algo más que libertad creativa.
hoy estoy de resaca (no de alcohol). después de 10 días durmiendo 6 en no más de 6 metros cuadrados (¿cómo hacer para dormir sola?). después de ver los espacios enormes y vacíos de la institucionalidad cultural ibérica (¿cómo no morir de frío?). resaca, resacón (no de drogas, sino de puro queso cabrales, saliéndome por todos mis agujeros el moho verde, haciéndome picar debajo de las uñas, quitándome el espesor del momento), resaca de aeropuerto (tardamos un güevo en volver), de cables (terminé haciendo joyería con bondage de rca´s), de ubuntu (10 días de exclusividad). resaca de inexperticia (de no saber cómo hacer con las relaciones humanas y lo demás), de la tortilla de patatas y la empanada de atún del mercadona (dieta estricta, sin tregua). resaca de chroma (conceptualmente la narración simultánea, en la práctica un verde muy intenso), resacón de la mesa llena de cables y papeles de water, anotaciones, vasos vacíos y café. resaca de no recordar ningún sueño en 10 noches, resaca de tí.

congestión cerebral

floresta

(en un recodo de la civilización, con todos sus gestos, pero a la bola personal, grupal).

por qué no escribir siempre, por qué esa pereza de coger el lápiz, o más concretamente el teclado, juntar letras, fonemas, formar relaciones. crear los sonidos bonitos del significante estructurado por capas, transparencias y puntos de fuga. por qué no hacer crecer esa esperanza, aunque la pereza, el descontrol y la dispersión asistente me saquen del flow.
una vez una mujer que ha publicado varias novelas y libros de relatos me dijo que escribir costaba, que era un trabajo arduo, que no apetecía, que había que esforzarse. homologaba la escritura académica con la otra (cualquiera). me pareció exagerado. una tesis no puede ser como un diario de vida. o sí. últimamente he leído  a varias de mis bloggeras favoritas enunciando esta pereza, esta desesperanza, este hastío con la escritura o con la obligación de la constancia, del público incluso.
(sólo enviarles mis mejores deseos, y que se recuperen).
la escritura académica sigue provocándome una resistencia atroz. no es que no me sienta capaz, es simplemente que no me apetece. pagaría para que alguien me escribiera la tesina, pagaría en carnes.
en lugar de eso una enorme cantidad de lugares comunes e inexplorados habitan mi kilo y medio de cerebro. muchas veces estos espacios se agilizan en compañía, se facilitan, como diría la jerga contemporánea del eufemismo social. siempre me ha gustado la idea de escribir textos colectivos, y en algunos casos ha funcionado, y eso es difícil que funcione.
a veces es bueno que alguien te diga escribe esto, es una buena idea (imagen, situación), pero la mayoría de las veces olvido lo que era, más recuerdo la instancia, el sabor del vino, los besos, el sudor.
a veces alguien te dice escribe esto, y después de dos días de sano ejercicio mnemotécnico vuelve un tenue sabor de lo dicho, una palabra, un concepto, una idea.
a veces no recuerdo ni con quién estuve.
a veces me viene una especie de inspiración de la hostia que no tiene hilo conductor y que podrían ser diez novelas o ensayos filosóficos si pudiera escribirlas durante la media hora que dura esa sensación. como es imposible sólo queda un rastro, nunca los suficientes.
a veces me lo recuerda al día siguiente la misma persona, y luego sólo me queda la palabra aludida.
ahora fue feminismo.
helen me la recuerda sobre su cama, interesante lo que dijiste. el qué le pregunto, «lo del feminismo» dice.
ok, debo tatuarme en algún rincón del kilo y medio de cerebro esta idea. algo dije, quizás algo importante, o estábamos muy drogadas, y eso no importaría porque al final cada unx decide cómo se mete los químicos, si es en pintura de uñas, ibuprofeno, coca-cola o gasolina. no importa, nuestra cabeza resiste un resto.
al parecer sólo me pareció algo feminista. estar un fin de semana en pelotas, terapia grupal o taller de performatividad (¿hay alguna diferencia?), tratándonos como reinas, bailando, hablando incluso por hablar, intentando buscar las bases de la libertad, o de la liberación (que puede llegar a ser igual). estar ahí, en tetas todas, discutiendo sobre lo más adecuado, incluso pasando por el lado del marxismo leninismo queer (no sin darle una patadita), sobre la fabricación reproductiva de mecheros, niñxs o performatividad de la violencia. hablando mentalmente, pensando en voz alta. ay. feminismo a secas, más que llamarlo de otra forma, hay que resignificarlo.

huracanes hormonales (otros usos para la menstruación)

menstruacio02
hoy por hoy hay demasiada hormona
que son como hostias (se juntan y se chocan)
y por favor que vengan estos chorros de sangre ya
que vengan luego a desaguar lo constreñido
que lloren encima que se caguen que lo tiñan
que lo laven con otras hormonas
que se vayan al water o a la tierra
que dejen de ser lo que deberían ser
para finalmente ser lo que tienen que ser

porque todas (podemos tener) ayer tuvimos un mal día, y la ira es un buen presagio de la próxima acción: poner toda nuestra menstruación en pequeños globos y lanzarlos contra el edificio del ayuntamiento o contra el frontón que se ve por mi ventana, el que no me deja ver el pasto tierno que, supongo, hay al otro lado.

coca-cola

cocacola
hace dos días me tomé una coca-cola. si fuera católica aquí diría «he pecado».
hace más de 5 años que me lo prohibía, así como la ingesta de cualquier producto de la misma compañía. a veces las transgresiones se dirigen a lugares poco obvios. es mi caso.
necesidad de sentir la vergüenza de entrar a un bar y decir «una coca-cola». pronunciar cada una de sus sucias letras, pagar por ella, ponerla en un vaso con tres hielo y un pedazo de limón, eructar su residuo dulce, beber para sentir en la lengua el fantasma de su gas seco. qué asco.
así, sin más. eludiendo la cerveza, eludiendo el sano vaso de agua, la comida imposible en ese estado, aumentando la gasolina del capitalismo en mi sangre, contaminándome con su putrefacción.
pero a veces tengo que transgredir también esta (mi) rigidez extrema de lo prohibido.
(no se volverá a repetir, sólo fueron 4 dosis…)

desnudx

bicinú.2010-010
estamos todas desnudas hasta la médula de los huesos,
no se nota, aunque hagamos lo posible por
daros cuenta que es así
como una escritura rota e incomprensible. como un papel doblado y escrito cien veces por cada lado.
desnudas ante el sistema que nos viste de primera comunión. desnudas ante la ley y su ropa de prohibición.
qué incendiario, qué por dios, sácate todo, déjame en paz.

una vez cuando pequeña me preguntaron la hora y yo respondí: desnuda. carcajada pública y colectiva, o afán descontrolado por reír de lo incoherente. mi acto fallido (pensar en una playboy mientras miraba el reloj) además de ponerme roja, me delató.

principios, programas y estatutos. yo estoy en pelotas porque quiero, porque se me antoja, porque se me cuela el airecito por todos mis agujeros y se siente así rico, como una penetración de aire o algodón sutil tocándote la espalda. mis hoyitos también agradecen el aire cuando están así de abiertos ante la desnudez.

engranaje, espacio abierto, atentado circunspecto yo
burka genérico
onomatopeya muda
este blog, aunque se vista a ratos
también está jodidamente desnudo.

*por cierto, la foto la hizo el buen joan marca, que nos pilló en la calle en un momento de improvisada desnudez literal.

turismo

metro01

a veces todos los lugares me parecen iguales. el turismo es como un capa del photoshop que lo homogeneiza todo, y recubre de un sabor a pseudo-cosmopolita low-cost las imágenes de una ciudad.
a veces cuando veo todo esto me invade el espíritu punk, y mientras están a punto de disparar la foto sobre la bicicleta de alquiler en la plaza del sol les chillo porque me gustaría disparar a mí (con una AK47 robada), y chillo cáete, muérete, explota sobre esta limpia superficie de asfalto para darle un poco de sabor a tu vida.

intimacy

mirror
anoche vimos la película intimidad. me habías hablado de ella, no me acuerdo bien por qué. quizás porque yo hablé de polvos desentimentalizados, de mi intento por usar cuerpos como muñecas hinchables, o quizás te hablaba de amor.
me bajé la película de internet con un delay de un año. una película francesa rodada en londres donde una pareja se junta a follar cada miércoles. me habías dicho que se enamoraban, sin decir palabra. aunque siempre me fío de tu criterio, no sé qué películas te gustan, sólo me hablas de cine francés.
nos gustó. la vimos de principio a fin con una intermitencia de pizza.
¿por qué es tan fácil decir que los personajes de una película tienen una vida de mierda y  los personajes de la realidad no? ¿por qué me hablaste de esta peli mientras follábamos y hablábamos a la vez de cine francés? ¿te quisiste referir a nuestro amor torcido? ¿era una indirecta o la única manera de decir que nuestras vidas eran una mierda? ¿era amor lo que les pasaba o sólo un indicio de que todo estaba mal? ¿es el deseo lo que define al amor? ¿puede haber amor sin deseo? ¿puede haber amor sin palabras? parece que aún no inventan un material mejor que la madera para hacer los lápices…
después de ver la película dormimos haciendo un candado chino.

episodios de la vida cotidiana

episodios

– aprovecho, después de 3 semanas sin hacerlo, de depilarme la pierna izquierda. siempre hay una tendencia al feminismo en la izquierda (que en mi caso a veces parece una tendencia al futbolismo). cuando depilé la derecha me caí sobre una valla haciéndome varios morados y heridas. ahora que están disminuidos, me he depilado la segunda. ya estoy lista para otro accidente.

– j. dice que lxs lectorxs de un blog son muy complacientes. que ante la ansiedad de ser leída, el nivel de la escritura baja. yo le digo que en mi caso no sé si lo leen robots o personas, ya que nadie escribe nada. lo único que tengo es este pasatiempo atroz de revisar stats intentando succionar más información de la que me entregan los diversos programas que testeo y utilizo. los stats son un vicio. me hacen creer que puedo entrar en la intimidad de alguien por la puerta trasera, por un contador, estadísticas, motores de búsqueda.

– me sabe mal echarme de menos a mí misma.

– tengo tantos mecheros como dedos en las manos. he pensado meterlos todos en un bote de vidrio. a veces quiero pensar que los mecheros son un procomún, que nunca nos harán falta cuando les necesitemos ¿alguna vez no has podido fumar por falta de fuego? ¿has tenido que usar una lupa?

– no sé por qué tengo la sensación de que si hay consolas de video y de audio, las mujeres tienden más a las de video. y no sé por qué las sudacas insisten en ser más románticas que el resto. y no sé por qué soy yo en el medio de estos estúpidos determinismos.

– valentina ha publicado en el facebook una cita de carlos caszely que me identifica. dice: «no tengo por qué estar de acuerdo con lo que pienso». es un poco cutre tener la filosofía de un futbolista como modelo, pero me redime la intensa fijación de nik por todo lo futbolístico. en cualquier caso yo modificaría la frase: «no tengo por qué estar de acuerdo con lo que siento», esa sí es la mía.

– vi a una mujer cerca del mercado de sant antoni pidiendo dinero. tenía un cartel sobre las piernas que decía, con mala caligrafía, que necesitaba para comer. curioso. si algo sobra en esta europa del bienestar es comida. faltan alquileres a precio razonable, permisos de trabajo, justicia social, pero la comida llena los contenedores de basura, igual que los muebles, la ropa, y todo lo importado. vi a la mujer como una performer de la pobreza entendida por abuelos, cuando el hambre existía. cómo una imagen convencional de la pobreza, la imagen de una película, la imagen encontrada en barcelona, planeta turisme, la construye. si el cartel hubiese dicho necesito dinero para pagar el alquiler de un piso compartido nadie le daría nada…

– las plantas de mi balcón se secan. mueren cada vez que me marcho y a este ritmo se me revela cada semana que no soy capaz de cultivar. mi corazón agrícola está intentando pensar soluciones. como no entiendo de arduino no puedo contar con un sistema de riego automatizado. es lo único bueno de la lluvia. quizás deba dedicarme a la hidroponia.

– después de 5 minutos con el cepillo de dientes en la boca me di cuenta que no era el mío. hace años escribí algo sobre alguien que tenía en su casa cientos de cepillos de dientes para no sentirse solx. no es mi caso, aquí todos tienen dueña. me gusta cuando me dices que no quieres cambiar tu viejo cepillo porque te gusta morderle el mango mientras cagas. lo encuentro tan romántico y oral que te he comprado uno con el mango del mismo tipo, blando, de goma, suave.

los deberes se ahogan con alcohol

lucy-en-la-basura

me has dicho que debo escribir cada día, como un ejercicio. intentas hacer que me lo prometa a mí misma, y yo pienso que tengo tantos archivos inconclusos, que no son cadáveres, aunque podrían serlo, y debo terminarlos o empezarlos otra vez. escribir, de mi sinapsis sacar muebles, carroña, imágenes, esperpentos. he hecho este blog para construirme una camisa de fuerza, mi propia relación entre placer y dolor, mi carta astral ya lo decía. debo escribir, me lo dices también tú, como si fueras mi hermana, mi madre, mi conocedora. eres una sana influencia, pienso, eres mi musa. quiero escribir como chicana, escupir adefesios, construcciones imposibles, maldecir el lenguaje como una paria, quiero catalizar todos los estímulos y las condiciones, pero no puedo, porque además de ser persona estoy siempre de viaje (un ordenador es un buen compañero de viaje porque no te pide nada más que electricidad). debo escribir, hacer el tiempo, crearlo quizás, como esa madrugada que nos pusimos hasta las trancas de speed para terminar en una cama de friedrichshain, formando un ángulo de noventa grados con nuestras piernas, cada una frente a su pantalla, viendo el frío por la ventana, escribiendo como posesas, amándonos intermitentemente entre las letras y el internet, con sábanas negras, tu libro, mi post. si puediera elegir un momento ahora me moriría de nostalgia.

no me voy de la casa (o déjenme comentarios…)

pasillo_puticlub

bueno, no nos vamos de la casa. lo digo corto y rápido, sólo porque me lo preguntan mucho y ahora precisamente estoy en un pueblo catalán y (horror) no tengo internet. así que desde un café medio pijo les digo a todxs lxs que entran aquí (quizás mi más preci(o)sa casa) que dejen sus comentarios, sino no hay forma de que me entere que han pasado a visitarme, y no sabré cuándo decirles lo que tengo que decirles. este post rectificatorio (que no tiene nada que ver con mi ano), será también un tutorial. ya sé que el diseño del blog es minimalista, como un espejo invertido de mi intimidad. los comentarios se dejan pinchando en el número que hay entre un paréntesis antes del título, que generalmente es 0. todos los comentarios me llegan, y así no me sentiré hablando sola o hablándole a lxs que llegan buscando «videosrobados metiendose cosas muy gordas en el chocho y culo» o «imagen de un chico masturbandose con guantes», en fin, que lxs prefiero a ustedes…

el conteo

valpo_casa

chile es un constante trabajo de parto. hoy tantxs amigxs están embarazadxs. lxs que no, ya tienen hijxs, y podemos hablar largas horas sobre maternidad y asuntos infantiles. las guatas van creciendo día a día, el trabajo de parto va por dentro.
ganó la derecha. joder, qué asco.
reuniones de hilda yáñez. wiki.
conocí a la cuds. me enamoré de la cuds, de su orgánica desviada, de sus bellísimos y jóvenes ejemplares de humanidad. trabajé con klau, otra vez veneramos a la comunicación libre y libertaria. nos convertimos ambas en dos devotas prótesis de la coordinadora. hicimos un streaming con récord absoluto de audiencia. un taller.
después de más de 15 años salí con mi madre y mi hermano a pasear. vimos, además de bellos paisajes, nuestras almas juntas otra vez trazando líneas invisibles sobre el mapa nacional. somos lo que somos, no hay nada que hacer… nos quedamos en pana, hicimos humear al volcán llaima.
vi a mi padre, le hablé como si no hubiese pasado nada. funcionó. no alcancé a decirle todo lo que quería. sucedieron demasiadas cosas y siempre hubo mucha gente en medio. terremoto, tsunami: murió mi abuela.
vi a mis hermanos, admiré sus sentido común, mi hermana su juicio y su vida paralela a la mía. mi hermana su cama sus libros infantiles y su desmedida curiosidad. mi hermano el esquizomorfo.
mi padre, otra vez, su borrachera por quedar huérfano, su mujer inútil.

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estuve con mis hermanas de siempre, en sus cuerpos y su amor. deseando que daniela fuera mi madre, las otras, valparaíso sigue allí, viva la permanencia, soy tan conservadora a veces…
cambié euros. comencé a tomar hipéricum. vino un terremoto, vino un tsunami. saquearon supermercados y a mí me dieron ganas de saquear algo. mientras se caían algunos edificios recién terminados de construir, mientras la caridad se hacía carne, como si fuese un horrible sino religioso el que cayeran los lugares más pobres, casas y edificios, la televisión habló de la gente que se llevó cosas del supermercado. manejé un auto otra vez después de un año. conseguí una bicicleta. fui a hacer voluntariado, sentí pudor, odié el asistencialismo.
(texto de esos días)
(el pudor de no ver la catástrofe que esperábamos, aquella que en la televisión aparecía adornada por el HD como un campamento de nada, de escombros, como la balsa de la medusa sobre tierra firme, o semi firme habría que decir. el pudor de ver las casas hechas polvo y traer una bolsita con: dos rollos de papel higiénico, un litro de aceite, dos kilos de arroz, un jabón de manos, una botella de cloro, dos paquetes de tallarines de 400 gramos, dos bolsas de salsa de tomates, una lata de atún, un  cepillo de dientes, un paquete de toallas higiénicas, una pasta de dientes, dos litros de leche, un kilo de legumbres. todo eso en una bolsita plástica de supermercado líder. pudor de vernos tan seguros y tan enteros ante la destrucción rural. pudor por no pensar con la lógica rural, no pensar que los terrenos son grandes y viven lejos, y que de la tierra nace uva, papa, maíz, tuna, que de las gallinas salen huevos y que tener hambre no es igual a no tener qué comer. pudor de ser joven y tener las manos vacías, de tener gasolina en el estanque y no litros infinitos de agua, de no poder levantar una casa por arte de magia, de no llevar velas ni cemento ni nylon, sólo buenas intenciones y ropa usada. pudor de ser gente, pudor de ser clase y hedor de humanidad).

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dejé caer dos veces por la rendija de un ascensor la enorme cadena de fierro soldado con su candado que venían con la bicicleta. fumé muy poca marihuana porque estamos completamente fuera de temporada.
me culié a un blanco. me culié a un negro. me culié otro blanco.
me encontré con josefa, con nicolás, con iván, con jorge, fuimos al moda y pueblo (que merece otro post) y de una u otra manera escribimos cosas.
vi a algunxs compañerxs de colegio, y como un acto recursivo fuimos juntxs al museo de la memoria. fui muchas veces a galería metropolitana, aprendí el camino para ir en auto y en transantiago. desde el auto se puede ver el ministerio de justicia que es un gran edificio de espejos, junto a la nueva cárcel de santiago 1. frente a él, unas casas hechas con carteles de campañas políticas (cecilia morel vuelta tuerta por la fuerza de una ventana, la mano abierta de piñera recogiendo cual ganancia los rayos de sol…), y los restos de todas las casas que se cayeron en el terremoto reposan como un río seco de basura desmintiendo cualquier ápice de justicia. paseo recomendable, y así aprovecha de ver culturalbot (hasta el 9 de abril en galmet)
casas, hay tantas casas, una cada persona, o cada dos. en 81 días dormí en más de 20 camas. usé 3 cepillos de dientes, un bote de desodorante, uno de champú. comí humitas, paila marina, porotos granados, ceviche, machas, palta y pan con mantequilla. unos 30 yogures, nada especial (según un estudio, falso, del que se habló en un momento, los yogures del super no contenían absoltamente ninguna cepa de yogur).

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recuerdo haber leído frases escritas en muros que decían: «el principal campo de batalla es la mente del enemigo», «señores imperialistas: no les tenemos absolutamente ningún miedo», «la anarquía es tan natural como el hecho mismo de existir». y muchísimos carteles de claro, movistar, entel…
culturalbot, hilda yáñez, galmet, culturabot, incas of emergency, o-inc. pedro aguirre cerda, terremoto, apagón (en todo chile), homecenter sodimac, plaza brasil, josé ancán, anita, zapallo, adolfo. skype, skype, culturalbot. antonia, masking tape, malena, mica. cocina solar, streaming, cuds, polípticos, wiki, culturalbot, hipetexto. club hípico, departamental, pastor evangéilico, el pan (escribir idea en uno, nómada, en el otro). hilda skype yáñez skype. idea nómada.
para mi cumpleaños, y no recular, hicimos un pequeño meeting de intercambio de archivos digitales. después la despedida general e ir a lonquén al entierro, después de 37 años, de 15 personas desaparecidas el 73.
ya, podría seguir haciendo recuentos. pero ahora ya estoy acá.

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otros 90 días (medio año de blog)

davidlynch

la revista de mi vecino de asiento grita «act like a baby». probablemente chile sea el lugar donde más pueda actuar como un bebé. tantas relaciones antiguas me lo permiten, o me lo permito a mí misma con inusitado descaro. han sido 3 meses, como todos, inolvidables. han sido alegres y tristes, tristísimos y llenos de goce y dolor. siempre me he comportado así en chile, como un animal humano.
como muchas cosas de las que me han sucedido en estos últimos 6 meses, ha sido mi primera vez. en chile estos tres meses fueron engullidos por la contingencia. de bienvenida ganó democráticamente la derecha, cosa que no había vivido nunca, cosa que sucede en realidad por segunda vez en la historia de este/ese país. pensar el por qué del asunto no resulta nada esperanzador. la gente votó por un millonario hombre lleno de tics nerviosos, dueño de líneas aéreas, canales de televisión, islas y pedazos de lagos. da asco el hombre, y da vergüenza asquearse con quienes lo votaron. también da asco lo que había antes, una coalición utilitaria que siguió con el plan maestro de llevar al máximo posible el capitalismo de laboratorio que vive en chile. y al respecto aun está la incertidumbre.
pero la asunción del innombrable fue orquestada por la catástrofe natural (no todo puede ser catástrofe política…). hace un mes sucedió el 5º temblor más grande de la historia mundial. es raro cuando se mueve la tierra, más si se está acostumbrada a que tiemble cualquier cosa menos lo que te contiene. en general tiemblan situaciones que acontecen sobre el mundo, no el mundo. con el terremoto no sólo se cayeron casas. murió gente, llegó un tsunami.
en cualquier caso mi estadía estuvo marcada por un agotamiento del corazón. un sufrimiento que juré irrepetible. por ahora es lo único que puedo decir, mientras hago un conteo de cosas un poco más objetivo.

violencia a la intimidad: la condesa sangrienta

la-condesa-sangrienta
El espejo de la melancolía

¡Todo es espejo!
– Octavio Paz

…vivía delante de su gran espejo sombrío, el famoso espejo cuyo modelo había diseñado ella misma… Tan confortable era que presentaba unos salientes en donde apoyar los brazos de manera de permanecer muchas horas frente a él sin fatigarse. Podemos conjeturar que habiendo creído diseñar un espejo, Erzsébet trazó los planos de su morada. Y ahora comprendemos por qué sólo la música más arrebatadoramente triste de su orquesta de gitanos o las riesgosas partidas de caza o el violento perfume de las hierbas mágicas en la cabaña de la hechicera o -sobre todo- los subsuelos anegados de sangre humana, pudieron alumbrar en los ojos de su perfecta cara algo a modo de mirada viviente. Porque nadie tiene más sed de tierra, de sangre y de sexualidad feroz que estas criaturas que habitan los fríos espejos. Y a propósito de espejos: nunca pudieron aclararse los rumores acerca de la homosexualidad de la condesa, ignorándose si se trataba de una tendencia inconsciente o si, por lo contrario, la aceptó con naturalidad, como un derecho más que le correspondía.

culturalbot

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culturalbot es un proyecto de hilda yáñez. una experiencia vital. 11 años de pasos en falso, de errores programados, de pérdida total. culturalbot es una maquinaria pesada y efímera de lo que podría ser la «producción cultural». un lugar de trasferencia que parasita de la libertad creativa para hacer hacking social, micropolítica artesanal, transgresión participativa, lo que sea.

una fase de culturalbot ha terminado este sábado en el lugar y momento preciso. me siento llena y grande como sólo un cuerpo colectivo puede sentir. alegría.

la muerta

titablog
se murió mi abuela. otro acontecimiento más de los cientos que tengo para hacer una lista después de este viaje. se murió entre terremotos, réplicas, apagones. se murió antes de que se autoproclamara la derecha pinochetista al mando de la república. todo estaba bajo control. incluso el momento de morir. la última vez que la visité, la semana pasada, me la encontré actualizando un plug-in de flash en su computador. y aunque no lo logró (además su empresa fue inhibida por nuestra visita), eso estaba haciendo. se murió vieja, ya no le quedaba mucho por hacer (aunque siempre tuviera algo que hacer), se había planificado desde hace 5 meses, ordenando cosas, rehaciendo amistades, buscando soluciones para el mundo sin ella. pájara ardiente en un enorme nido global. se casó con su primo. en su funeral leyeron un poema que escribió el 2007, se llamaba «mi morir» y todas las palabras comenzaban con la letra M. el estribillo decía «mis manos marchitas».
pienso en «chaos» de mauricio redolés.
pienso en mi poca experiencia con la muerte, como si esta fuera la primera vez. un  affair. pienso que quizás todxs hemos estado muertxs. anoche le envié un mail.

8 de marzo: por un feminismo sin mujeres

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otro 8 de marzo más, llevo 30.
el de ayer, en un chile post-cataclismo, tuvo que adaptarse a las circunstancias, convertirse en un acto solidario, un depósito de toallas higiénicas, champú, desodorante, y todo lo que es necesario para ser una mujer higiénica. yo me puse la misma camiseta que vestí cada 8 de marzo entre los 9 y 24 años, una con la cara de la venus (hoy deformada por el inevitable par de tetas que me salieron como a los 15) de boticcelli impresa en tinta violeta por unas feminista brasileras, por puro romanticismo.
este 8 de marzo creo que fue un poco especial. desde la mañana que los saludos comenzaron a parecerme un poco extraños. sin duda son las malas influencias, me dije, pero me costó varias horas, unas 12, poder decir tranquilamente feliz día a alguien. lo dije con tranquilidad, o me tranquilicé al decirlo, cuando me encontré con cristeva, un bio-hombre retirado.
nos reunimos con la cuds para planificar qué se haría después de haber tenido que abortar, por culpa del terremoto, la hermosa acción bicentenaria que teníamos planificada para ese día. la reunión comenzó con la lectura de jorge de una fotocopia que contenía una crítica a la butler por dejar en el olvido a «la mujer real» o algo así, una idea tan fértil como la del feminismo sin mujeres que no tardó en aparecer y que me llevó a brindar durante el resto de la noche por ella. la reunión estuvo llena de temas estimulantes, planificaciones futuras y anécdotas memorables (imposible no consignar el paso de panchiba hacia lo que es el estilismo masculino, y todo su activismo cotidiano). todo eso bien rodeado por mis yeguas del alma, y la familia feminista.
fue un 8 de marzo suave, como todo lo que viene después de la catástrofe, y sobre todo con una distancia (probablemente crítica) que me impedía reconocer este día como mío, como el día en que se reivindicaba algún derecho especialmente. en realidad creo que todos los días son míos, que me puedo engullir un par de meses tranquilamente, y unos años con gusto y no por ser mujer o no serlo. a mí me criaron libre para decidir qué quería ser, (por eso cuando tenía 6 años y quise ser presidenta de chile mi mamá me dijo que era una excelente idea y que tenía capacidades para el cargo. pude retractarme a tiempo…) y cómo quería hacer, sin necesidad incluso de pensármelo demasiado. a mí me molesta mucho que me digan lo que puedo, debo o tengo que hacer. me molesta también que digan cómo o lo que soy o qué significa eso que soy. por eso ahora mismo estoy media mosqueada, pero es asunto de otro saco y de otras latitudes.
lo de los billetes es otra cosa. y como era el 8 de marzo, aquí va la publicación nueva (La Mistral) en la sección de efímeros de mi web. (para quienes no estéis al tanto de la contingencia, el link de la cuds puede daros luces). invitando a todxs a hacer lo suyo, si no tenemos dinero al menos dejémoslo meado como si fuésemos perros. feliz 8 de marzo ¡viva el mal! ¡viva el capital!
spread the word…

toque de queda

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parecemos ratas enjauladas en el terreno de nadie. estamos en casa. estamos en la casa que hemos construído, a punta de arriendos, muebles regalados, comprados, años de familiaridad. aquí están nuestras fotos, máquinas, electrodomésticos, nuestros computadores, nuestra comida. somos hermanos, parientes, amigos. tenemos incluso una piscina plástica bastante grande y llena de agua en el jardín. tenemos un jardín con un poco de escombros, pero nada grave, nada grave como el encierro entre 12 y 6. no podemos salir, no podemos beber más que el alcohol que acumulamos antes del encierro, este encierro absurdo, dictatorial. no vivíamos esto desde la dictadura que no vivimos, no sabíamos siquiera cuán enfermo era esto.

réplicas

tengo mi cuerpo otra vez limpio, me he sacado 100 gramos de polvo seco mezclado con bloqueador solar factor 50. no puedo ni pensar ni escribir sobre el terremoto sin pensar o escribir sobre mi cuerpo o mi sentir. mi escritura entonces es poco racional, lo sé, lo siento…
las réplicas que siguen sucediendo, una tras otra, en un extremo y otro de chile, son como los estertores de una rotura que no quiere sanarse. cuando me quebré el brazo hice mucho esfuerzo y se selló. ahora parece difícil. cada temblor inaugura una nueva grieta en una especie de cuerpo social ya destrozado, sin plaquetas, con los órganos al aire, sin medicina posible, sin hospital ni homeopatía.
me resulta imposible concluir grandes temas. lo más grande o lo inclusivo es lo que se mueve: la tierra. ruge y no nos deja dormir, nos hace bajar a los patios traseros, a cubrirnos con mantas donadas por gente menos damnificada, nos hace vivir en una caridad que lo único que hace es despejar la visión para quedarnos mirando de frente la cara vil que dice que no todxs somos iguales y que hay casas blandas, tristes, destruidas, convertidas en escombro y tierra.
mi lugar es desgraciado. la televisión es espantosa. el asistencialismo es indigno. la política mentirosa, la milicia estúpida y el dinero lo más horrible que se ha inventado.
no hay imágenes que rescatar con mis precarios medios de registro. no soy quién para sacar fotos, no vine a eso.
la tierra sigue moviéndose.

terremoto

terremoto
el alcohol nos tiene idiotizadxs pero alegres. estamos juntas como no lo estábamos desde hace años. cuando la luz se corta creemos que es una conspiración hecha para impedirnos seguir gozando. luego tiembla un poco la tierra, no hemos tomado ningún psicotrópico, y sigue temblando más fuerte, haciéndonos creerlo algo cierto, algo objetivo. atinamos a salir de nuestra madriguera (una escalera llena de vasos, colillas y bolsas). atinamos y son momentos en que no existe el pensamiento, no hay razón, sólo cuerpos temblorosos siguiendo el ritmo telúrico orquestado por vasos y botellas que se quiebran. el planeta es otro, podría ser marte, podría ser la luna casi llena, nuestra gracia de reencontrarnos, un desierto cubierto de casas y edificios por casualidad. cuando la tierra tiembla las cosas no importan, y las personas comienzan a tener sentido en la medida en que la mente vuelve a su lugar. antes de eso es como si sólo hubiese un atado de venas trenzadas en un amoroso abrazo anárquico. el cielo reinterpreta la oscuridad, aparecen luces de colores, como fuegos artificiales de barrios pobres, demasiado pequeños para ser ciertos. se cortan todos los móviles, gritan todos los animales del mundo, se activan todas las alarmas de coches y casas. si algo existe somos nosotrxs. parece que todo acabó.
recuerdo que a la última persona de la que me despedí antes de llegar a casa le dije, nos vemos si es que internet no colapsa definitivamente. y aquí sigue…

mail matinal

hola!
hoy desperté con un hilo de sangre seca saliendo por mi boca. la imagen frente al espejo de mí misma como lo que podría ser una drogadicta (pero desfasada, mal ubicada, mal puesta) me dio risa. chupé la sangre hasta que desapareció. me comí la costra. desayuno metálico y protéico.
eso después de estar anoche con mi j. y su amigo francés hablando inglés varias horas. fue como ir a un gimnasio del habla. j. sigue igual de perversamente elegante y bella, inteligente y culta como una dama. su amigo, un programador informático, se enternecía burlonamente de mis radicalidades fashion. era muy amable y tenía la prepotencia eurocentrista ubicada de manera inofensiva. también yo ejerzo la misma prepotencia al meterlos a todxs en el mismo saco, una prepotencia sudaca, a veces amable, incluso respetuosa. antes, una junta con k., un poco de maría y el trayecto en bicicleta por lo que me pareció era medio santiago, aunque no lo era, me dejaron de mejor humor, y quizás exhausta.
no he bajado los 3 kilos que pensaba me abandonarían en chile. es cierto que como mucha fruta, pero también mucho pan. no es algo realmente importante, probablemente otra de las cosas absolutamente menores que tomo por tormeto para sentirme desdichada. mal que mal estoy hablando sangre por la noche.
hay gente que piensa que el blog tiene puras mentiras y otrxs creen que hay verdad. realmente es otra cosa para nada importante. verdad o mentira son sólo adjetivos, de la intimidad en este caso, y su exhibición. sólo me preguntaba ayer, mientras andaba en bicicleta, si en el intento por dejar constancia de ella, ejercitándola como cuestión disciplinaria, intimidad se banaliza. o no. no concluí ninguna cosa, sólo la imposibilidad de estar totalmente abierta, de dar con la intimidad de manera certera.
hoy al menos me he despertado con ganas de enviarte un correo. por seguir con el dramatismo, me siento en este cuarto absolutamente desordenado, como una inmigrante ilegal (del jet set) tecleando sobre un mac el sufrimiento que corre por las venas del planeta. jjjj.
me voy a lo doméstico.
mil besos
l.

tarot

esta mañana, sumida en una somnolencia total, fui donde verónica que me echó por segunda vez el tarot. la primera fue dos días después de haberme separado, hace unos 3 años (incluso fue en febrero creo). hoy estuvimos 4 horas y dejamos pendientes algunas preguntas para la semana que viene. mi experiencia vital con tarotistas ha sido mínima, de hecho verónica es la única persona con quien he hecho una «sesión protocolar» y extendida, y sólo han sido dos veces. sin embargo mi relación con las cartas se ha desarrollado más como tarotista que como consultante.
hace prácticamente 10 años (en 30 días creo que serán 10 años) mi amiga adeline me regaló una edición de kiosko de un manual de tarot y sus 22 arcanos mayores. la edición dejaba bastante que desear. basada en el de marsella, la impresión tenía un descalce que hacía a las figuras tener doble nariz o papada, o cualquier deformidad imaginable dada por una cuatricromía inexacta. las cartas eran de un cartón simple con un plastificado barato que con poco trabajo hubiese desaparecido, llevándose consigo gran parte de la tinta. el mazo asignaba a dos arcanos el mismo número y eso hacía poco fiable cualquier consecuencia ligada a la secuencialidad. el manual no sé dónde quedó, pero las cartas comenzaron a ser uno más de los miles de artículos que cargo constantemente a modo de casa portátil, a modo de utilidad inútil. intenté algunas veces leer algún libro que explicara el sentido de las cartas, intenté incluso apuntar ideas importantes al respecto, pero siempre me terminó pareciendo que las interpretaciones resultaban demasiado unívocas, y que no era posible aducir a una carta invertida un futuro calamitoso. nunca llegué a leer todos los significados, me aburría antes de tiempo. creo que habré leído en mi vida unas 20 interpretaciones del loco, y ninguna de la templanza (nada personal…), quizás a lo mismo se refiera cierta dificultad con la estrella o la luna por sus avanzados números…(bis).

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las cartas de adeline me sirvieron para aproximarme al tarot. incluso creo que su calidad dudosa, sus errores y inexactitudes cromáticas, ayudaron a que fuese una relación irrespetuosa, cotidiana, lúdica. nunca cobré nada por lo que considero hasta el día de hoy una manera de estudiarlo, un ejercicio, un juego, una intromisión.
como tantas de las cosas que hago, no soy una profesional. y obviamente no me interesa ni en lo más mínimo serlo. quizás en una cosa así no podría haber profesionalidad sólo porque no hay una manera correcta y productiva de hacerlo. claramente no es un método científico y por lo mismo funciona mucho mejor desde la inexactitud de las hipótesis.
cuando descubrí que por televisión abierta hacían sesiones de tarot a través del teléfono, estuve medio año viéndolo cada noche hasta dormir. con esas voces leeentaaaaas que estiraban las llamadas (pero no tanto) cruzaba la vigilia. cruzaba la vigilia escuchando problemas de gente aburrida y sola llamando a las 3 de la mañana a sandra o a la sacerdotisa lu vargas para preguntarle cualquier cosa referente a su destino (Coste de la llamada: 1,102 € desde la R.F. y 1,856 € desde R.M. Impuestos incluidos. Servicio reservado para adultos). mientras dormía, las voces metálicas filtradas por el teléfono de esas auditoras que no oían bien, que acoplaban la señal o que debían repetir más de tres veces el nombre del lugar desde el cual llamaban, me hacían la banda sonora. como parte de mi sueño las voces de las tarotistas respondiendo seguras de su arbitrariedad, sacando numerología a partir del nombre, llamando a lxs consultantes como aries, piscis, acuario o capricornio animaban la fiesta.
la maga zeleste se convirtió en mi favorita. creo que era chilena por cómo disimulaba el acento sudaca, intentando masticarlo, hablando con la boca llena eses molidas. tenía los brazos tatuados, varios piercings en la cara y un estilo gótico punk con toques chamánicos y severidad amiga. al cerrar los programas pedía subir el volumen del televisor para impregnar todo el espacio de la habitación con las vibraciones de diversos instrumentos sagrados que ella misma se encargaba de hacer sonar. cuando tocó un kultrún me emocioné.
las cartas de adeline llegaron un poco más allá de miss espanya.

hace poco más de 1 año (y después de varios intentos frustrados de mi parte por ir construyendo una baraja personal) con charity decidimos hacer un tarot. nos reunimos a las 10 de la mañana y desplegamos cuatro o cinco versiones de los arcanos mayores sobre una cama. comenzamos a trabajar anárquicamente, sin dios ni ley, de manera paralela, simultáneamente introspectiva. preparé de comer un potaje que parecía para el perro. al terminar la tarde vino ricard con un boniato asado y teníamos cada una un juego de arcanos mayores. el mío lo hice principalmente con una edición empastada de private y dos national geographic sobre una selección por sorteo de naipes eróticos. de ese tarot hice un modelo reducido de bolsillo que plastifiqué y llevo casi siempre conmigo.
hay algo de performativo en el acto de leer las cartas, cierta ceremoniosidad. durante un tiempo imaginé este mazo como una obra de arte basada en la interacción unx a unx. me divertía pensar que cada lectura era la «materialización» del contacto interpretativo con una obra, que en cada lectura se veía afectada también la recepción de la imagen por parte de un ¿espectador?. si lo pienso como obra de arte todavía me gusta la manera en la que se exige una recepción abierta, poniendo sobre la parrilla la propia intimidad, y por eso comprometiendo mucho más que un análisis racional (composicional, retórico…). quizás por lo mismo nunca ha sido posible que «cuele» como obra de arte. siempre hay quien admira su calidad estética, pero no el modelo de relación con lo que en otro contexto sería el «espacio de exhibición» o la figura del «espectador».

la certeza adivinatoria o predictiva de las cartas depende exponencialmente de la confianza de quien consulta. lo mismo con las soluciones a algún problema o duda. en general mi práctica se reduce a verle las cartas a las personas que tengo cerca, a las que quiero, o a las que simplemente me gustan. con amistades antiguas ha llegado a ser una especie de ritual actualizador, una práctica recurrente que repetimos cada vez que nos encontramos, a veces cada 3 años. con otras personas es una forma de ayudar ante alguna incertidumbre contingente. con recién conocidxs, saber qué les preocupa. con amantes ocasionales, una manera de saber quiénes son.
las cartas que yo leo no pueden decir nunca sí o no. no pueden predecir más de un año a futuro, ni un año a agua ida. tampoco funciona si no me apetece realmente hacerlo. muchas veces implica una inversión energética, que si tiene buen feedback, vuelve con creces. y vice-versa. las más divertidas son las consultas extrañas y leérsela a políticos o burócratas puede resultar liberador en relación a la crueldad que permite. últimamente también las han interpretado personas que no las conocen y es de esas lecturas de las que principalmente alimento mi archivo interpretativo. con resultado positivo he practicado la adivinación a distancia vía sms, skype y chat.
las cartas son bastante sinceras proporcionalmente a la sinceridad y claridad de las preguntas y NO DICEN JAMÁS LA VERDAD. más bien resultan un instrumento de análisis objetual, un palo pequeño y tosco, una herramienta como puede llegar a ser un tenedor. la persona las toca y manosea, se concentra en su situación y saca un mapa pedestre y carnal, un modelo reducido de lo que inmaterialmente debe oir, de lo que debe escuchar, o ver, y todo eso, por supuesto, si es que hay algo que se «deba» oir…

museo de la memoria

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la explanada que precede al museo es una parrilla de tostar. hay 40 grados y el sol rebota con perfección exacta al medio día. un espacio vacío donde podrían caber miles de personas o toda la memoria de funes, o 20.000 turistas. todo rodeado con las mismas rejas de los conciertos, las manifestaciones, la venida del papa. todas esas rejas sin resguardo policial, ¿para qué están?
me doy vueltas esperando a mis compañerxs de visita. son lxs mismxs con quienes compartí la mayoría de mis días entre los 13 y 19 años. pienso que este lugar podría estar en berlín, en estrasburgo, en cualquier parte (a pesar de estar cubierto de cobre oxidado, el sueldo de chile). pienso en que probablemente estos monumentos a la memoria son siempre tan vacíos porque pretenden ser llenados por lo que se nos pase por la cabeza en los momentos de recogimiento que la brutalidad que contienen nos hace padecer.
las que trabajan en la recepción me dicen orgullosas que la entrada es gratuita, algo en ellas me mira con cara de obviedad, y no puedo evitar sentirme un poco gringa.
llega mi compañía por goteo, en la espera aprovechamos de ver la instalación de alfredo jaar. se trata de una habitación pequeña en la que te encierran, dejándote a oscuras total. la chica de la entrada nos explica el nombre, la duración  y nos dice que no toquemos nada, que hay un botón que podemos presionar para salir si no aguantamos. veo sentada en el suelo a su lado, como escondida, a una mujer vestida de blanco con turbante. la empleada del museo nos encierra. pasamos un minuto a oscuras. bromeo con que alguien me ha metido mano. al iniciar el segundo minuto se encienden unas 1.000 siluetas que se multiplican hasta el infinito en unos espejos laterales. mis compañerxs desenvainan sus cámaras e imagino que son metralletas. luego pasa otro minuto más en silencio total, y se abre la puerta de metal robusto.
volvemos al museo. en realidad la obra de jaar no es más que un apéndice, y un gesto de contemporaneidad. es demasiado estético y debería estar en un museo de arte. por eso creo que lo han ubicado en el ladito de afuera, y no cumple sino como redención o prueba de que igual hay espacios aquí para el hoy.
me sorprende que las pantallas del inicio sean lcd. son una hilera de 30 ó 40, y cada una tiene una imagen estática. qué moderno, qué inútil.
en la escalera hacia el primer piso una gigantografía de victor jara sosteniendo un lienzo me obliga a caer en la tentación de hacerme la clásica foto. le toco el hombro; le ayudo a afirmar el palo del cartel; intento besarlo pero su cara está muy alto, como a un metro de la mía; pienso en tocarle los huevos y me corto.
en la primera planta hay un coro de videos. los audios se superponen y se vuelve un murmullo ininteligible que sólo emerge como palabra huacha por momentos, «está muerto», «chile», ruido de helicópteros. no hay ningún cartel, al menos no los encuentro, que diga quién hizo estas imágenes, de dónde salieron. hay cuatro cubos de metacrilato con pantallas en la cara superior, dos de las cuales muestran una imagen pegada. se caen los aviones y los gobiernos socialistas, cómo no se podría caer el precario sistema informático que vive dentro del cubo blanco.
uno de los videos muestra a gente pasando por las laterales de la moneda el 11 de septiembre. niños que se cuelgan de las ventanas como si fueran juegos de una plaza. mujeres con bolsas plásticas llenas de ropa o pan. oficinistas que miran hacia adentro de la moneda sitiada con la misma actitud de quien mira un choque en medio de la alameda. nos detenemos con consuelo ante este video. nos detenemos allí porque es un material que no habíamos visto. me doy cuenta que he visto tantos videos del 11 de septiembre que no reconozco las fuentes, estos fragmentos podrían haber sido imágenes con las que soñé a los 5 años, relatos explicativos reforzados con una foto fija, fantasías del golpe, documentales. en el museo, trailers anónimos del suceso.
toda la amplitud de la explanada inicial se contrae en el interior del museo. los espacios temáticos son estrechos y cortos. una serie de dibujos infantiles, cartas y videos me hace recordar de manera inmediata la vieja cinta de audio que recuperé en münster hace 5 años. en ella mis padres hablaban, en 1984, de su exilio, de sus expectativas del chile que se venía, de cómo veían el mundo, y de un largo etcétera. en esa cinta también cantaba mi hermano y yo (yo misma en un alemán puro y ario que me dejó medio tuerta la primera vez que lo oí) y aparecía, por error o economía material, un relato que no correspondía a mi familia. en él una niña de unos 8 años narraba cómo había escapado su padre de chile cruzando la cordillera perseguido por unos cerdos que eran militares. en su relato hay armas, muerte y peligro. hay miedo, terror. ella habla como contando un secreto. probablemente también yo tenía ese tipo de relatos en mi cabeza, una especie de película real, muy cruda, sin fundidos, sólo cortes directos que llevaban toda la imagen a un negro radical.
un video de teleanálisis donde unas pobladoras organizan una navidad para lxs niñxs. los grifos abiertos en pleno verano, como la contraparte gustosa del guanaco. las mujeres organizan comidas y adornan las calles de una población cuyo nombre no recuerdo con cajas de fósforos forradas con papel de regalo. me emociona tanto la organización tanto, que me la aguanto. la carta de una niña a lucía hiriart pidiéndole que le diga a la dina que le devuelvan a su abuelo. la niña le ruega a la vieja llamándola vondadosa, caritatiba. escribe tantos halagos y con tantas faltas de ortografía que en un minuto me parece una estrategia para no decir lo que está diciendo. una estrategia para mal-decir.
en la sala de tortura está la parrilla, donde húmedo el cuerpo recibía descargas eléctricas de al menos 30 segundos. como si se tratara de un cuadro para este habitáculo siniestro, un video multipantalla intercala los relatos de distintos personajes que narran, como quien dice almorcé pollo con patatas, cómo de sus pezones, vagina y partes varias salía sangre a chorros convirtiéndola en una fuente sanguinolenta. pienso en el texto de jocelyn-holt del clinic. estoy en la montaña rusa emocional del museo. hago un par de fotos al manual de tortura. la «hit parade del sufrimiento». y de ahí en adelante, aunque con cierta incomodidad, (con ganas de correr repentinamente y atravesar los enormes ventanales que me separan de la quinta normal, volar sobre la explanada para estrellarme sobre su lisa llanura y dejar mis vísceras y mi espanto en ella incrustada) me someto a un ejercicio, probablemente absurdo, por determinar de qué modo puedo canalizar esta emoción. es la pena, la rabia, cuál es y por dónde debe ir, cómo utilizarla para que siga actuando afuera de este museo. todo lo que veo intensifica la sensación, el gorro de arpillera cosido a mano con hilo rojo, los zapatos, los aritos de lata tallados con un tenedor, todo pareciera venir filtrado por una capa de sensibilidad total y lo que me molesta e incomoda es no saber qué hacer con ella.
el museo me resulta una especie de puzzle incompleto en el que un % de las piezas las traigo adentro. varias piezas están mal puestas en el museo y hay partes que nunca llegarán a estar.
arriba en uno de los últimos pasillos está el video del 12 de marzo de 1990, cuando el sacoehueas de aylwin celebra haber asumido el mando en el estadio nacional. yo que en ese momento tenía 9 años, recuerdo ese día porque fue el momento en el que cursimente me autodecreté chilena, después de 4 años sintiéndome fuera de cuadro. era una fiesta emotiva y creíble. quizás demasiado creíble y perfecta.

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al salir del recinto elegí entre el cuaderno de emociones y pensamientos y el de comentarios y sugerencias, el segundo. escribí una hoja más bien técnica referida al montaje, a la falta de referencias de ciertos materiales, al espacio.
me sigue pareciendo arbitrario el corte 73-90, como si el 90 se hubiera acabado el capítulo de lo que hay que recordar.
al mismo tiempo tuve tantas ganas de tener mis propios libros de sugerencias, de pensamientos y comentarios (aún no sé bien cómo gestionar toda esta hipersensibilidad) y de hablar y discutir muchas horas seguidas como drogadxs de espanto, pensamiento y acción.

mi país no se ha roto, lleva años pudriéndose

peine

celebrando otra vez la derrota, histórica

cuando las dos alternativas son lo mismo

hoy está ganando en chile una especie de berlusconi la elección en segunda vuelta. me he pasado el día dormitando con el zumbido catódico como guardián de mis ronquidos. anoche bebí mucho vodka, bailé ritmos variados, comí patatas fritas con un montón de gente que se alcoholizaba para dar su voto, como si fuera un ultimátum de algo. hoy he escuchado dos nombres repetidos hasta el cansancio, como si se tratase de dos nombres iguales cuyas letras se ordenan con ínfima variación, sin alterar esa sonoridad asquerosa, la maldición estúpida de la idiotez.
así es la democracia. los tratados en chile se lubrican con whisky desde hace años y no hay profilaxia, hay un amasijo putrefacto. las palabras hace años no significan nada, se ha trabajado en la deconstrucción de la lengua. me parece que chile debe ser el único país donde la democracia cristiana se llama izquierda, donde el progresismo se define como progreso económico (neoliberal), donde el pueblo se llama gente, donde universidad pública significa universidad tradicional. etcétera.
que se mueran todxs. que terminen de vomitar sus entrañas putrefactas. toda la desgracia al final es el resultado de su propia arquitectura. todo es cómputo, todxs somos cómputo, y en ese contexto al menos me satisface estar fuera de todos estos conteos nefastos.
¿qué pasa en chile? que es un país de mierda al que le hicieron una cirugía plástica desde el 73 hasta ahora, donde los puntos de las suturas fueron puestos por los burócratas de la concertación con agujas de dólares. esto no es un análisis político, es un escupo embriagado.
me da rabia, sí, pero también es una rabia que cargo desde hace mucho tiempo. no me sorprende. no me asusta. la concertación es la que ha gobernado con nuestro miedo, y yo me siento insurrecta, disidente, odiosa. a mí me posee más la rabia que el miedo. no les temo, más les odio.
ahora chile será gobernado por, al menos, 4 años por este berlusconi criollo, dueño de líneas aéreas, canales de televisión, empresas varias. pero chile ha estado gobernado por casi 40 años por el mercado. aquí no hay un cambio de nada, hay un continuismo extraño, sí, pero la línea es la misma traza quebrada el 73. como ha dicho un periodista en la tele, «así se cumple el ritual de la democracia».
mantengo ahora esa misma nostalgia de cosas que no viví. la unidad popular sigue siendo mi fantasma amable, mi drama histórico, mi espacio onírico.
ahora chile sigue teniendo todo lo malo y un poco más. ahora sí que esto es lo peor, al menos hay concenso, aunque qué es el consenso. ahora me espero más amigxs cerca de mí. ahora sí recolonicemos europa, hagamos cagar su seguridad social, usemos todo lo que les y nos han robado. ahora espero tener más aliadas, para que juntas combatamos la injusticia social matando a los pocos ricos que hay.
estoy rabiosa, pero no estoy extraña porque yo nací con rabia. además de apátrida.

fetiches íntimos, premonitorios. arquelogía de mi corazón.

amor

estos encuentros entre yo y yo misma 6, 8, ó 10 años atrás son tan raros como familiares. en una agenda del año 2002 encontré papelitos, fotos y santos protectores que me dieron una sensación de absoluta repetición. soy la misma, lo sé. pero a veces una cree que con los años se cambia. en cualquier caso, algo que tengo bien claro es que en estos años fuera de chile mi escritura se ha congelado, y quizás es por lo mismo que no puedo hallar ninguna evolución aparente cuando me encuentro estos trazos de amor pasional. por la misma razón, y considerando que el último tiempo he trabajado bastante con reciclaje, transcribo lo siguiente, pasando por alto cualquier posible correctitud ética (ya ni recuerdo a quién se lo escribí), dedicándoselo ahora a quien goza del título propietario de mi amor… la última línea he tenido que ponerla ahora, porque como es habitual, estas cosas de amor siempre terminan con una palabra inconclusa.

22/01/2002

saldada una deuda, o intrincado un abrazo entremedio de puros deudos. qué control, qué consistencia en las cadenas, qué camino tan negro cubierto de espacios vacíos. eso es densitud.
la imagen 1000 veces invertida, su opaca resonancia, su reflejo turbio, MI imagen, mi rostro invertido por la superficie cóncava de mi boca muda, mis ojos enturbiados, mi piel pálida. todo de nuevo.
si yo pudiera saber que reconoces el sentir profundo, punzante e inquieto que por tí profeso, mi vértigo no sería tal, mas mientras lo deseo, sé que el vértigo de tenerte en eterna caída, de ser contigo en abismo, es constituyente del sentir. el deseo de opacarlo, el civilizado anhelo de encadenarme a un punto del abismo, no corre más desde que me doy cuenta (del altercado que esto significa para con mi propia naturaleza).
yo sólo venía a saludar, y me quedé a la once. y enmudecí al ver el fuego, y me quemé al querer tocarlo, no pude más que permanecer himnotizada. aquí.
ahora no sé si puedo solventar el cariño de mis actos, o si acaso, mis actos son insinuaciones de algo que no está aquí, como procuro. un paso que doy, un paso sobre tu sudor, la única superficie exacta, el único baldosín cerámico realmente sólido. tú, yo soy tu apéndice. ahora, sí me he perdido.
y me odio proporcionalmente adversa a lo que amo de tu carácter entronador de pasiones. todo de nuevo. esto no puede ser.
reformular un doble en solitario. pensar tan fuerte en lo otro, como que no tengo un sentido y apenas puedo leer mensajes perdidos, que ya fueron gozados. soy tan tortuosa. soy tan avispa onanista, envenenada en solitario. soy como me recuerdan otros y la alteridad me hace un descontento atroz ahora.
yo vengo a soldarme a tu cama tiesa después de haberte amado. yo vine a reconstruir la escena que tú eres. yo me embriagué en tu escena y ahora estoy connotada de efectos secundarios. yo te escribo porque no quiero llamar a alguien y decirle que estoy muerta. yo no quiero morir con nadie más que tú. yo adoro tu fisionomía psico-espíritu-corporal.
sinvergüenza con amor. bis.
ahora, si rozaras con tu humanidad a la mía pendiente, y me dejas tomar un litro de cerveza de tu ombligo, y me despiertas mañana diciéndome lo real de mi embriaguez, quizás mi tortuosidad se aplaca un poco. si tú confirmas mañana mi descaro y me dices que así es el destino, tomas algo para sanarme, me das un beso y me quemas bien fuerte, hasta convertirme en pura ceniza de sangre, yo seré quizás un mar metafísico acompañándote hasta el más allá.

santiago, san diego

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arden mis pies, se derriten, sobre este asfalto gris que es mío, que reconozco porque me abrasa y me engracia tostada caldera, ardiente como cosa ajena en este mar de fuegos capitales. aunque lo sé, él ya no me sabe.
mi literatura es tan suya y por eso me excito viendo jugar a un par de adolescentes con un plástico de burbujas en la pisadera del autobús. él la toma por la espalda, la cubre como si se tratara de un bistec recién fileteado, le mira las caderas como si fuesen diamantes, o sus ojos un cuchillo tajeando dulce pura piel turgente.
mi letra es fea, mi letra es un adefesio, una deformidad. mi letra que también es de este suelo abrasivo y en cierto punto se contenta porque no le cobra el abandono, y puede volver siendo pobre, fea y analfabeta (nada que no se resuelva con una buena dicción criolla, con un «ya» disfrazado, estirando bien los labios, como quien se burla de la negativa, esa lengua tensa), volver y aprender de nuevo a balbucear las letras infectadas, el calor quemando desde la planta de los pies, y reconocer cómo se retuerce en la caldera.

otros 90 días

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en 90 días pasan muchas cosas. cambia el clima, las personas, los problemas.
en un par de horas me voy de berlín. tengo 40 kilos de pertenencias que arrastrar y 40 horas de sueño pendientes que saciar.
esta ha sido una de las ventanas de mi estudio en glogauair. han sido 3 meses inolvidables.

violencia a la intimidad

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¿cuál es la verdad de lo íntimo?
¿no es acaso toda esta intimidad también pura performance?
¿qué estoy confesando sino mi exhibición selectiva de lo que presuntamente tengo dentro y que en este instante en que aquí aparece se convierte en lo que llevo fuera, un maquillaje, una herida fresca, incluso un corsé?
¿hace falta decirlo?

post-guerra

descascarado

he dejado de escribir por unos días en el blog y es porque he estado muy ocupada en otras cosas. cosas como el amor, el arte, los afectos (¿será que de tan básicas las 3 empiezan todas con la letra a?). tanto así que ahora que son las 3 de la madrugada y afuera hay -10 grados, ahora que todo está en silencio, la gente duerme y tengo un vaso de vino sobre la mesa, un paquete de tabaco y la habitación absolutamente lustrada, me pregunto si no hay algo más que hacer, algo que haya olvidado, un pendiente.
mi casa ha iniciado su vaciamiento. ya han comenzado a abandonar el barco las personas europeas que vuelven a sus tierras a pasar la navidad, la noche vieja, los reyes, y todo sigue aquí bien frío, sin moverse y sin nostalgia, sino por el ambiente afectivo que se ha catalizado sólo en estos últimos días, y que me hace sentir que de alguna forma podría estirarse esto de manera mágica o misteriosa, extenderse sobre todo el frío que obliga a encerrarse, alargarse el tiempo calefaccionado, y acortarse el futuro abrasivo del sur.
3 días durmiendo casi nada, viviendo de droga barata (aunque no tan mala), comidas colectivas, cerveza. 3 días en los que mi habitación se ha convertido en una galería, en un cuaderno de anotaciones abierto (de piernas), en una sala de fumadorxs, de reuniones, de ficciones.
quería hacer un post sobre arte, de las cosas que he hecho aquí. pero creo que no soy tan militante, al menos no en este momento. en general las cosas de arte, una vez hechas, me dejan cansada, con resaca, lista para poner el pie en un avión que me lleve directo al ardiente centro de la tierra. hasta derretirme por completo.
sinceramente, dentro de 15 días haré algo parecido, cogeré un avión que me llevará al culo del mundo, a la guarida-matriz-alharaca. estaré allí el mismo tiempo que he estado aquí, en la guarida-gran hermano-arty.
(aquí debería ir un emoticón que tuerce la boca con expresión confusa y asutada, probablemente la boca debería dibujarla la letra S).
mientras tanto acompañaré a esta casa a quedarse vacía, seré paciente y saborearé el último grano de chocolate mientras se derrite en la boca. las cosas buenas duran poco, diría alguien viejo. las cosas buenas no existen, diría un pobre diablo. las cosas buenas van por dentro decía la publicidad de un vino en caja. la maldad está en todas partes, diría un jubilado italiano sin estar muy convencido porque cree en realidad que la maldad está sólo en italia. la maldad no existe, diría una canción que tampoco existe.
me voy a dormir. nada es más simple que estar lejos de casa.

imágenes de lo patético, hoy: yo

puño_IMG_7894

el amor es frágil como una galleta de agua, como un huevo crudo. un golpecito, un pequeño rasguño pueden joder toda la puta estructura precaria en un abrir y cerrar de ojos.
el solo hecho de tomar, nuevamente, conciencia de esa fragilidad, me hace verme como un ser completamente patético, desvalido, inútil. no todo es dulce, no todo es grasa, so,

imágenes de lo patético

llorar en un aeropuerto, un paraguas roto, unas gafas mojadas, a las que se les ha roto un vidrio o una pata. un árbol mitad quemado, un hombre sordo, un mendigo masturbándose frente a una panadería. un niño pensando en su futuro, varios jóvenes vestidos con traje militar, yo, perdida en una ciudad que desconozco. un zapato roto, una cremallera sin dientes, una mujer sin dientes, un diente roto. una bicicleta con las ruedas torcidas, un borracho que no para de temblar, que no puede coger la botella, un corazón penetrado por las púas de la envidia. una moneda gastada, una máquina de chicles vacía, unas uñas verdes de tanto sobar ancianos, unas manos que no han parado de trabajar. un hombre orgulloso de ser jubilado, un cumpleaños de ancianos que se han vuelto niños y deben comer todo hecho papilla, un bastón quebrado, una astilla de bastón. una carta de naipe inglés haciendo equilibrio en el borde de la calle mientras llueve a mares, una niña de la que han abusado y no se atreve a decírselo a nadie. la mansión de un millonario, su servicio de limpieza, un ordenador portátil con la pantalla trizada. un cable ethernet conectado a un router sin alimentación eléctrica, una caja llena de fósforos quemados. un equipo de veinteañeros neonazis, sus botas, sus caras, sus mejillas, sus conciencias idiotas. una persona idiota, una mujer idiota que insiste en no serlo (es mucho mejor hacer como que no se sabe). un profesor de escuela pública maltratado por sus alumnos. mi madre llorando porque la he insultado. mi padre incapaz de hablarme. una persona estítica que gasta horas sentada al water. una persona que limpia el water cada vez que debe usarlo. algo sin batería, un teléfono, un reloj, un computer. una persona que recoge los papeles del water que han usado otrxs para secarse el culo para venderlos en el mercado negro del reciclaje. patética es la mala distribución, la injusticia y el hambre. patético mi corazón triste cuando no duermo. patético es esperar algo que no llega, o esconder mis manos porque son muy grandes y no existen los guantes que puedan cubrirlas. ¿es el hambre más patético o la gordura de quien no puede parar de comer? ¿es la pobreza patética o la riqueza la obscena, patéticamente desvergonzada cuando ríe con la boca llena de perlas, billetes y tickets de avión?
patéticos mis gemidos, mi llanto desorientado, el olor de esta almohada.

mi primer cuarto oscuro

darkroom

me encuentro ávida de nuevas cosas. busco en lo evidente y en lo que no lo es experiencias que me hagan ampliar mi campo de visión. busco bajo las piedras, en personas desconocidas, busco en internet, herramientas informáticas de las que probablemente nunca leeré el manual. será un plato de comida exótica, será una postura sexual, será una droga de laboratorio, un idioma, una plaza que desconozco para permanecer ahí un momento, un cementerio, una cita célebre, un sueño inédito. ímpetus añejos, ya obsoletos, perversiones contemporáneas, clásicos de todos los tiempos. no importa, con que sea nuevo para mí ya me basta.
toda esta introducción idealista y poética para decir que he ido a mi primer cuarto oscuro. tengo que decir que no era uno normal, a pesar de que no sé realmente cómo sería un cuarto oscuro normal. ¿los hay?. este estaba preparado con amor, lleno de objetos conocidos. un dark room do it yourself. la fiesta es sabotage 23, y a la entrada alice reparte condones, lubricante y buenos consejos para ponerse pedo en un modo seguro. la verdad es que me pareció encantador y sensible el libro  Erotika de Wolfgang Sterneck, sus ideas más bien, o lo poco que pude entender de ellas en el índice en alemán que él mismo se encargó de traducirme al inglés en los casos en que no entendía bien.
han logrado convencerme de la experiencia, en parte porque con mi curiosidad no es muy difícil,  y en parte porque a sabiendas de que los cuartos oscuros son espacios eminentemente masculinos, esta era una oportunidad para apropiarse de esos oscuros espacios que aunque ni siquiera se ve a la gente que contienen, siguen siendo puros hombres. gays, homosexuales, maricones. en la wikipedia dice que el sida afectó esta clase de prácticas, de lugares. según la wikipedia también, esta acepción no está contenida en el diccionario de la real academia. y no me extraña. un espacio oscuro de intercambio ocasional, colectivo, anónimo. oscurecido por la falta de definiciones que le hacen inenunciable. espacio de no-enunciación. espacio borrado, sólo podría existir así, debe ser parte de su constitución. y a pesar de lo invisible, no son para mujeres. o las muejres no los usan, o hay muchos en las que las mujeres no deben entrar, como otro contrato tácito de la injusticia.
y sí, quizás sea muy teórica mi aproximación al dark room, pero es la puerta que encontré abierta para entrar.
desde mi experiencia nula, es que hablo. todo me lo pueden discutir lxs entendidxs, pero así como en mi cuerpo mando yo, en mi blog también, y esta tiranía es al menos la que me puedo autogestionar (sponsorizada por jhonqwerty).
la estética del dark room es la de S/M, y el S/M nunca me ha convencido. aprovecho este párrafo para iniciar por escrito, quizás y ojalá, un diálogo con Y. sobre este tema, aunque mi punto siempre sea el mismo: si bien el ideológicamente seductor presupuesto de que podemos intercambiar los roles siendo dominantes y sumisxs indistintamente, en una relación fluida donde el poder se vuelve sustancia móvil o circunstancia particular, es buena, mi resistencia se yergue ante la concepción misma del poder entendido siempre en una relación vertical. aquí además de poder hablamos de deseo, de placer. y de transgresión. y a mí no me da el palo transgresor el poder vertical. este punto me gustaría poder discutirlo, porque realmente no sé si no entiendo bien, o si sencillamente no me convence.

mi primera experiencia en un cuarto oscuro creo fue de lo más friki, como tantas cosas de mi existencia reciente. una especie de workshop bajo el formato de showroom, porque mi perraca tenía por misión incitar a las dormidas masas alemanas a disfrutar del espacio oscuro y frío que había allí arriba, sobre el sauna de la pista de baile y contorsión. soy una putita post algo que no sabría definir. voy de medias caladas, hot pants, botitas de robin hood. una tela elástica para que me recoja las tetas cuando salto y me rebotan como si el cielo las empujara, como si el demonio las soltara desde el subterráneo. arriba, abajo, muy rápido y con gravedad. todo negro como el cuarto. me gusta la cruz de san andrés, el único espacio que tiene un poco de luz azul. y como vamos de demostración… ato a la perrita de mis sueños y le doy con el látigo como sintiendo un deja vu corporal, (pegarle a mi hermano cuando éramos pequeños). parece que me he pasado. ya lo sé que soy bruta, ya lo sé que tengo fuerza y que a veces no percibo el dolor. ella me dice que está bien, le duele porque ya le han dado. pero me vuelvo a sentir un poco bruta, a pesar de todo. un culo rojo de pintura, gordo como una sandía, terso como el mío. uso el mango del látigo para follarla. la perra chilla y creo que a veces le duele, pero estamos en un escenario, y el dolor también es sexy, al menos así puede verse. yo, olímpica y principiante, le doy la espalda al público que no sé cómo ni cuánto se acumula en mi retaguardia. le meto mano y le declaro mi amor. ya que es una transgresión usar como hembra este espacio, ya que es transgresor tragarse la oscuridad, ¿por qué no transgredirlo también con el amor?
momento de bajar. cerveza, tabaco, una raya, hablar de amor.
nos enfrascamos en una discusión profunda sobre el poder transgresor del amor. sí, una cosa es usar este tema maldito siendo mujer, estigmatizado el amor como cosa de hembras. pero ¿de qué amor hablamos? ¿cómo será nuestra versión transgresora del amor? ¿dónde podemos inscribirlo? ¿dónde se vuelve un arma? ¿qué hacer con todos estos besos y lágrimas y palabras dulces que se me caen incontenibles por todos los poros del cuerpo, y que me hacen sentir poseída por una droga, por una sustancia energética, radical y sublime?
segundo round. me como un coño en público, y siento mi boca nerviosa mordiendo los pliegues carnosos y entintados. atrás mi familia me mira sonriente. esto es absurdo pero es cierto, y sucede sólo en la película cómica que es mi vida. una parte de mi familia, no sé si me acompañan, me protegen o sólo miran con la misma curiosidad con la que yo no puedo mirarme a mí misma por la espalda porque estoy demasiado concentrada en la performance que ejecuto. mi familia, mi perra, mis manos, mi cerveza, mi droga y mi tabaco, conforman una coalición tóxica pero contundente que me hace sentir a salvo. el ápice viene a ser un fisting vaginal.
quizás lo más interesante es que haya podido ser yo. así como mi primo observa sonriente, como quien ve un espectáculo acuático de patos siberianos, yo descuelgo mi presencia escénica para bajar y hablar de pensamientos. y tantos.
creo que sin más, ha sido una noche de amor.

fotofantástica de angelita kasper

otro país sin euros

noruega

estoy en bergen, noruega. en este país no hay euros sino mucha lluvia. la gente por la calle parece salida de un catálogo de decathlon (con su ropa especial para el frío, hoy noish me ha dicho que no estamos preparadxs a nivel de vestuario quienes venimos del sur, no lo ha dicho así, pero era la idea. lxs alemanes dicen que no hay frío sino mala ropa. y por eso nos cala hasta los huesos el agua que aquí cae sin tregua, como dios llorando o meando sin parar en estas tierras del norte, y después, nuestras camisetas, nuestros chándales, nuestros jerseys y cazadoras de verano…), y no hay casi niñxs por la calle, hay poca gente en realidad. aquí, me he sentido como en chiloé pero en el hemisferio norte. ambas son islas, en cualquiera de las dos me siento en el culo del mundo, claro que como en todo no es lo mismo el culo en el norte que en el sur. aquí un pan cuesta 50 pesos (coronas) noruegos, que vienen a ser como 7 euros y medio, que vienen a ser más de 5 lucas chilenas. un pan. esto es especulación. así la situación, se comprende de inmediato que lxs nórdicos se lo pasen pipa fuera de su islote. el mundo debe parecerles un regalo, sin más. la represión, aunque de manera diversa produce quizás los mismos vicios. en bergen el alcohol se deja de vender a las 8pm (y los sábados a las 7pm!!!). no hay marihuana aparentemente. hay cosas super ilegales. sin embargo está lleno de borrachxs en la noche.

en cualquier caso no he hecho mucho turismo, en parte porque no para de llover, en parte porque estoy aquí como parte de la peregrinación (de la comisión obrera) del streaming, compartiendo setup con valentina, lo cual para mí es un honor, porque además de tener muchísima experiencia y ser la que me ha enseñado a hacerlo, tiene una carcajada plena que emerge por cada uno de sus poros, que en su cuerpo hacen un politono de risa y así es más fácil pegarse un colocón de alegría con la vida.

estamos en el festival piksel, otra excentricidad del mundo libre, de estas a las que me he aficionado en mayor medida y en su versión más clásica este año.

y digo versión clásica porque este año, tal como me lo indicó el deseo de noche vieja («un abrazo a la cultura libre») he hecho avances sustanciales en mi acercamiento al mundo informático del free software. en marzo comenzamos con el colectivo minipimer.tv, donde hacemos streaming con linux. por lo mismo, en marzo también me instalé (con la inestimable ayuda de mi hermano) una partición de ubuntu en mi titanium. el mismo mes asistí a 3 talleres de F.L.O.S.S, uno de audio, otro de video, otro de diseño web. con ello me hice un sitio web con wordpress, un programa muy fácil de usar, el mismo que contiene las letras que estás leyendo ahora. aunque todo esto suene a mucho, no es siquiera bastante. menos que suficiente. no logro comunicarme aun con una máquina a través del texto. me siento parte de la cultura del interfaz. necesito mediación. no sé hablar con unos y ceros, soy una analfabeta que usa demasiados adjetivos, comas, imágenes. soy una desadaptada. nada grave…

aquí en piksel se concentra un buen número de personajes aficionados al código abierto, que han peregrinado hasta este rincón lluvioso. lxs escritorxs de este festival sí que escriben con unos y ceros. no hay metáforas en esto. a veces son fanáticxs, a veces personas sensatas. como siempre la producción la hacen mujeres y los técnicos son hombres. en eso, hay que decirlo, los hackers hay muchas cosas de las que no se han preocupado. el género para mí es de las primeras e importantes cosas, pero ciertamente no es tan claro para la comunidad (entré hace un par de meses a la lista del hackmeeting de madrid, donde se inició un “hilo” referente a este tema (“¿por qué habláis en femenino?”). al principio quise participar de la discusión, me pareció interesante e importante. pero luego desistí al apreciar la cantidad de comentarios absurdos, misóginos y rabiosos. por eso también me tomo la libertad de ser hacker. de enunciarme así, a pesar de que los “reales” hackers no lo puedan ver en mí. no me lo reconocen. esto creo que en la jerga especializada se llama «bug» (error del software). algo raro también pasa con los roles de género convencionales en estos espacios que aparentemente se salen de toda convención. es cierto lo que dice valentina, que esto no es algo que debamos discutir entre nosotras sino entre todxs. pero también es cierto que al final terminamos siempre haciéndolo entre nosotras. ser humilde, invisible o tener un rol hiper práctico dentro de esto pareciera ser cosa de chicas. es una putada, porque a ratos al mismo tiempo que me parece estar teniendo la actitud correcta, siento que estoy confirmando ciertos patrones en los que no creo, o con los que no quiero colaborar.

para mí el código abierto es una cuestión política y filosófica. cuando me despierto optimista incluso pienso que el código abierto, entendido de manera amplia, es la única posibilidad de cambiar el mundo hoy por hoy. el único cambio político que puede combatir de manera concreta este capitalismo salvaje que nos está jodiendo el mundo. cuando despierto depresiva no es que deje de opinar eso, sino que directamente dejo de lado este tipo de temáticas.

el código abierto y la cultura libre, propone una organización y valoración distinta de las cosas. la energía se superpone y reproduce, la colaboración comienza a ser elemento sustancial de la creación, de la producción y de la distribución. se privilegia lo no comercial, la autogestión, autodeterminación e independencia. y yo soy una independentista. de todas formas, y tal como se ríe de sí mismo richard stallman, esto es un apostolado. muchas veces me siento un poco fuera de contexto, justamente porque no es con software que yo trabajo. soy un poco analfabeta en asuntos de código, ya lo dije, aunque entusiasta.

me gusta apelar a una comprensión amplia del código abierto. me gusta trabajar con esa lógica, por ejemplo. no me gusta entender el código abierto como una cuestión de escritura de unos y ceros. no quiero ser programadora, no voy a estar 3 años estudiando el funcionamiento de mi máquina, no soy una informática. pero amo la cultura libre, confío en ella con todo mi corazón revolucionario y mis pasiones exaltadas. soy idealista y romántica, también con esto. creo en la independencia mediática, en la autoproducción. creo en que cambiar el mundo hoy puede ser hackear el mundo. quiero seguir hackeándome a mí misma. mi género, mis prácticas mezquinas, mis pesadillas, mis malos viajes. tengo en mi corazón tatuado el copyleft, mi líbido tiene a veces formato de bytes, y sigo igual de romántica que siempre.

eso. nos hemos estrimeado de la risa (los archivos del festival aquí). he visto performances super interesantes, hemos bebido un poco (a pesar de todo), y llevamos una verdadera intoxicación de salmón noruego que ya nos tiene a todxs, en mayor o menor medida, con un color rosa anaranjado.

paradisiaquismo v/s ley de extranjería

etiquetas

soy una golfa. he sido tan feliz este último período. mi holgazanería productiva se extiende por los caminos que recorren mis dedos, mis pensamientos, mis pies. colonizo espacios con mi mirada, cuerpos con mis manos y mi deseo. sueño y todo pareciera formar parte de la misma casa.
me siento tan a gusto que no tengo vergüenza.
este estado de ensoñación en el que se ha convertido a borbotones
mi propia realidad es lo que he optado por llamar paradisiaquismo. es una palabra que me resulta un poco cursi en principio. no existe en internet y menos aún en el diccionario. lo más parecido es la versión francesa de paradisiaco, pero esta que he inventado, al llevar el sufijo ismo, convierte el estado paradisiaco en una práctica o doctrina, un sistema, nodo o partido. también me recuerda a la palabra quiasma, que aunque sea griega y se refiera en primera instancia a la biología, habla de un cruzamiento, como son los hechos que se intersectan al momento de invadirme este estado y esta práctica de lo encantador.
qué alegría berlín. qué suerte estar acá y poder tocar el frío y el calor con la misma mano. con la misma mano que pego etiquetas como una mujer de indonesia explotada por la nike. el proyecto implicaba mucha artesanía, y como siempre no lo sopesé muy bien. ahora las cartas están echadas y debo seguir hasta el final.
no puedo negar que vengo a hacer turismo a esta pieza. vengo de turista a autoexplotarme a mí misma con horario libre, y condiciones laborales excelentes. soy mi propia jefa y no tengo nada que ver con las mujeres jóvenes que describe naomi klein en su no-logo. pero las pienso, las recuerdo como si fuese una especie de meditación solidaria e inconsciente.
este proyecto termina hablando de muchas cosas. en un principio pretendí darle una coherencia a todas. ya he desistido. mi condición es completamente particular, mi biografía me hace tener una experiencia de la migración híbrida: nací como refugiada, y hoy formo parte de lxs migrantes culturales. hoy me siento en el mejor lugar del mundo en el que podría estar y siento que es mi derecho, como el de todxs, elegir dónde se quiere estar. sin embargo, y aunque yo no le de mucha importancia, mi pasaporte no es de los mejores para los desplazamientos. cuando fantaseo con dónde quiero vivir no pienso exactamente en visados, papeles ni certificados. ignoro la burocracia, la desprecio. mientras trabajo como china (por propia voluntad) escucho a los niñxs alemanes jugando en mi jardín y no puedo dejar de sentir rabia.
lxs compañerxs de la casa invisible, como siempre se lo curran con mucho amor. por eso cuelgo este excelente video, que ayuda a completar un poco la particular versión de la felicidad que estoy viviendo. no es posible amar absolutamente, siempre el odio será parte, aunque ínfima, de la constelación que nos hace amar más fuerte.

poesía

flores-angelita

desde los 8 años quise estudiar literatura. en mi carta astral me dijeron que iba a escribir siempre, que «la soledad de la escritura no la encontraría en ninguna otra parte», que publicaría (y cómo no, si con internet está tirao´), escribir, como un esperpento de la identidad. escribir los mocos que se te caen, el semen que te salpica, las espinillas que te revientas, y el pus que te chorrea.
escribí como esos niños que dibujan bien. en mi infancia sobrestimulada me lo celebraban, y yo me imaginaba adulta como anais nin, como diamela eltit, como violeta parra (referencias disímiles producto de una biblioteca ecléctica).
hice un taller de poesía con mauricio redolés a los 14 años y escribí un poema que fue publicado en varias partes. como no estábamos aun en la era de internet, no logro pillarlo. comenzaba así: anoche tuve un sueño oligofrénico… y no recuerdo más. ni siquiera recuerdo si escribí otros poemas en el taller. lo demás son borracheras y algún poeta que me gustó (pero no guardo imágenes de caras ni nombres).
cuando se me pasó lo niña, y las ganas de estudiar literatura (casi al momento de  elegir la carrera), me puse a escribir de arte, de artistas chilenxs, y de algunas experiencias inducidas. de mi adorada j. sólo queda un blog que me parece  han hackeado, lo demás sí que está en mi memoria. experiencias inducidas, crónicas que parecían imaginativas sin ser más que documentos fidedignos de lo más rasca que podíamos hallar.
no tengo textos escritos por mí durante los primeros 25 años de mi vida. al menos no los tengo aquí. además desde que me fui de chile dejé de escribir. seriamente. escribo mails, proyectos y currículums, pero no literatura, no crítica, no crónica. escribo en el chat.
la vida en barcelona no es triste, sino muy por el contrario. todo vuela livianamente. no es un lugar denso, la verdad es que todo es muy lindo y jovial y las letras se escapan por las rendijas de los dientes cuando la boca sonríe. a veces lloro, pero difícilmente llego a las letras. también he dejado de leer, y según yo misma me he vuelto más tonta (lo que compenso con experiencia vital, cultura general adquirida por osmosis). últimamente un arranque de amor desenfrenado me hizo articular besos, sueños mojados y caricias en formato texto. pero fue como un viento, un ánimo, una fiebre que quedó en amor, sin demasiadas letras, las suficientes para decir eso: amor.
en chile basta levantar una piedra para que salgan como cucarachas 5 poetas, de los cuales es probable que 2 sean buenxs y quizás 1 muy buenx. quien te muerde el pie.
he pensado durante estos últimos años que barcelona me ha hecho dejar de escribir. lo he considerado una especie de intercambio. la ciudad me ha dado muchas otras cosas, como si la escritura apareciese con el tormento, y donde no lo hay las letras se evaporan. en el df, en santiago, en el chaco chuquisaqueño y en santa cruz de la sierra me han vuelto estos contactos escriturales con mi más acá. han sido como momentos lúcidos en los que se me aparece el fantasma de la escena de bolaño donde se enfrenta implícitamente (sin palabras) a octavio paz en una plaza. el corazón me late más rápido dibujando los círculos de ese duelo entre uno que busca el origen de algo que no existe y una vaca sagrada. no sé bien por qué.

hace unas noches fui a un recital de poesía latinoamericana en berlín. (debo decir que he pasado 3 días sin internet y esto, según mi amor, que también ha llegado, me distorsiona un poco mi estado alterado ya por naturaleza). estuvo bueno. fue inspirador. hasta me dieron ganas de escribir poesía, algo que nunca se me ha dado muy bien, quizás porque soy muy descriptiva, muy literal, muy prejuiciosa
pero aquí mi intento improvisado:

el hilo de nylon que rompo desatinada,
los besos que le robo a un chico que parece niña,
las ruinas secas de mi vagina dentada,
el drama alegre de un cariño falso.

caminar sobre el sarro de tus dientes
me satisface como si fuese acción política

el abrazo que se le da a un muerto
sonorizado por el eco de una casa absolutamente vacía
es la habitación que te ofrezco hoy
cuando ya no puedo gemir
porque el humo se ha llevado mis gritos
como aire fresco entusiasmando lo que podría quedar de mí,
desanimado.

amo porque soy la nodriza del desenfreno,
porque mi iniciativa se fue más lejos
y los poemas también son esperma
como todo lo que salpico torpemente

bueno, ya que volvió el internet, lo cuelgo, aunque me de harta vergüenza llegar a este punto de exhibicionismo.

instinctive bondage

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el edificio es una antigua escuela de la ddr, abandonada u ocupada por artistas, la escalera se ve igual.

mientras corto con un cutter todas las etiquetas de la ropa que está dentro de una caja de papel higiénico, A. prepara el set. sucede el fin de ambas acciones y procede el adosado del material sobre mi cuerpo. A. lo ubica con determinación. me dejo estar o colaboro con soluciones, la basura tecnológica es una cuestión generacional, pero también una cuestión estética y moral. 50 metros de cable ethernet recuperados de la basura de su trabajo. un gusto, un placer. voy cogiendo forma de astronauta de peep show.

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soy mala modelo, me cuesta la interpretación, se me va un ojo y pareciera que mi seducción hacia el lente consistiera en dejarle coger lo peor de mi expresión. nada que una fotógrafa experta no pueda solucionar.

recuerdo el video que grabamos con S. como spot del hackmeeting de milán. la paja con el cable ethernet, el chocho pantojo.
siento también esta acción como un deja vu de las 4 toneladas de basura de shu lea en hangar, como si con 5 meses de retraso probase las bondades de conexiones anárquicas, cableado torcido.

cuando acaba la sesión, o cuando el frío acaba con ella, le comento a A. que esto que me ha hecho es un bondage, un auténtico bondage 2.0 donde placer y cyber-comunicación se unen en un abrazo indisociable, atadxs a los flujos indelebles/indomables del megabyte (no lo he dicho así, pero creo que lo he imaginado). A. no sabe lo que es un bondage, lo suyo ha sido una disposición instintiva. lo curioso es que al menos yo nunca había sentido una predisposición estética de este tipo, o de sus variantes. claro, eso si nos quedamos con que fue un bondage.

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el resto, los astronautas del vertedero, la cyber-armadura de cables, la hello kitty de boite de matucana, la postpunk, la androide, la replicante y lo demás, queda en los archivos de A. para lo que ella estime conveniente, y en los míos propios, para la posteridad.

el no

ayer antes de dormir comencé a ver la película «calle santa fé» de carmen castillo (me quedé dormida en la mitad, no porque fuera somnífera sino porque me había cogido el somnífero en formato humo…). en la película carmen, que se exilió en francia, recorre los lugares donde miguel enríquez (secretario general del MIR) murió y donde vivieron su vida juntxs, visita antiguos colegas y militantes. en la película muestra también el momento en que en 1987 regresa por primera vez a santiago, donde desorientada, busca el auto de su familia en el aeropuerto de santiago, con un niño en los brazos. reconoce a sus parientes, y luego recorre la ciudad diciendo con su voz pastosa «el asco me atraganta ¿será definitivo este rechazo de chile y los chilenos?». ella sabe que chile no le ofrece nada mejor que francia, por eso no vuelve. mientras veía la película me di cuenta que ayer era precisamente el día en el que se cumplían 35 años de la muerte de miguel enríquez. hoy su  hoy su hijo es candidato a la presidencia. mi desconexión con chile está en un estado semiavanzado. me doy cuenta porque no sé de su contingencia. a veces lo pregunto y me entero de asuntos diversos, quién ganó el fútbol, un nueva nueva estafa, un diputado que le pegó a otro, algún personaje de la farándula se ha hecho pobre o rico, ha entrado la policía a la universidad, un edificio nuevo. todas estas informaciones se van acumulando en una bolsa que tengo en mi cerebro donde se van relacionando de manera anárquica y aleatoria, sin regirse por ningún principio de realidad.

la película, la coincidencia de fechas y mi impulso matutino por enterarme de algo me han hecho consultar algún periódico enterándome así que ayer, 5 de octubre, se cumplieron 21 desde que en chile ganó el no (esto es el último plebiscito en que se consultó públicamente después de 17 años si las masas querían seguir con pinocheto o no). hoy el no se ha hecho mayor de edad, está en edad de independizarse, y creo que ya lo ha hecho: el no se ha añejado en las profundas arcas del gobierno. mi memoria no lo enuncia como la vuelta a la democracia sino simpemente como «el triunfo del no», algo que además para cualquier extranjerx no tendría mucho sentido. ese día recuerdo haber salido a celebrar con miles o millones de personas a la plaza italia. además de las botellas de champagna y de la gente abrazándose emocionada, recuerdo que era un momento de mucha catarsis, donde por primera vez miré a un policía a la cara y le grité chaaaaaaooooooo lo más fuerte que pude. éramos muchxs, éramos hormigas felices y nuestro chao era un coro de borrachxs. todavía hoy me emociono cuando veo el spot publicitario de la campaña, pero es una emoción extraña que no tiene lugar, que existe como predicadora, como un cheque sin fondos que se le da en parte de pago a una actriz en decadencia.

me ha gustado escuchar a carmen castillo diciendo que chile no le ofrece nada mejor que francia. no porque esto me de un placer especial, sino porque de alguna forma modifica mi idea de que lxs exiliadxs siempre estaban con ganas de volver, idealizando la miseria, los ritos muertos, la política como vía de dignificación. pensé que sólo las personas de mi generación podían sentir eso, quizás como un gesto para purgar los años en que nuestros padres y madres estuvieron oliendo un pedazo de arpillera, chupando un plástico con restos de  cebolla, viendo fotos, escribiendo cartas a falta de chat. por eso también me resisto tanto a llamar exilio lo nuestro, quienes 30 años después, sólo con una vaga idea de lo que fue nadar en masas gigantescas de gente cambiando el mundo, preferimos estar lejos.

mis cosas

taller_glogauAir_berlin

es increíble tener un espacio y un tiempo en blanco.

pero hoy he echado en falta parte de mis inmundicias. las revistas me las tuve que robar del baño (revistas de moda… en cualquier caso mis síntomas de abstinencia podían superarlo todo, hacer la vista gorda, cortar); el pegamento lo tengo que comprar; y mientras no consiga un mixer, el chroma lo pruebo con photoshop haciendo el putón…

perros

sin_chromar

primer día

bicicleta

estoy en berlín. creo que ha de ser la cuarta o quinta vez que vengo a esta ciudad que me consiente, como si yo fuese la única hija mimada de esta generación low cost. y es obvio que no soy la única, sino las calles no estarían llenas de graffitis, de cadáveres urbanos, de los hierbajos que salen de todas las grietas húmedas que hay en toda esta realidad agrietada.
y siento que berlín me ama y que yo la amo, y que nos sentimos muy cómodas, yo pisoteándola con mis dos ruedas, ella besándome con hielo las orejas. entonces puedo entonar mentalmente algún balbuceo en su lengua porque no le importa que redacte mal o que mi gramática en su lengua que en mí está semimuerta sea deficiente.

hay también en esta ciudad gente que me ama y que me conoce y que conoce mis necesidades consintiéndolas como una madre primeriza. V., con el argumento de que si no lo hacemos en mi primer día yo no estaré tranquila (cosa muy cierta), me ha llevado a un puente lleno de inmigrantes turcos, prácticamente igual de analfabetos que yo, a comprarles como si fuese droga las dos ruedas que me llevarán encima durante los próximos 3 meses. la bicicleta, que es evidentemente robada, me costó 35 euros y es un lujo. la moral al respecto en mí no existe. dependiendo de mi interlocutor, la cosa que le suelto, si alguna justificación me exige. puedo decir que a mí me han robado ya 3 bicicletas y que he comprado sólo 2 de estas, robadas. puedo decir también que europa le ha robado de manera casi endémica al resto del mundo, y que esto no es más que una forma de mínima recuperación. puedo decir que el karma me lo lavo con jabón. y puedo hacerlo porque en el fondo pienso todo esto.
y lo que es además de cierto, una realidad, es que la tengo, que es temporalmente mía, y que soy feliz surfeando adoquines con ella.

en barcelona, porque soy una consentida de la humanidad, también hay gente que me ama y a la que yo amo, y que me hace feliz diciéndome cochinadas, mimos o simplemente enviándome videos como este:

el primer post

siempre hay una primera vez_sept09
he decidido comenzar un blog y este es el primer post. como muchas cosas en este momento, no sé bien cómo resultará el experimento. he decidido titularlo violencia de la intimidad. según D. un blog es un diario. según V. todo lo publicado debe gustarme (esteeeeee). según la wikipedia es una bitácora, un cuaderno de viaje actualizado en internet.
por ahora se llama así, y con ello queda manifiesto el carácter exhibicionista, puro y descentrado que tendrá. podría llamarse «sin casco ni uniforme». podría llamarse «porque ser yo misma resulta tan sexy». podría llamarse «mi vida es un desastre». podría no existir.
desde hoy queda inaugurado, y aunque no prometo nada, me apetece hacerlo.

hemisferios cruzados: la maldita primavera

viejo_pascuero

he padecido durante mi vida diferentes efectos migratorios. a los 6 años caí desde alemania federal a santiago de chile, el culo del mundo para lxs entendidxs. considerando el desfase desastroso que significa un país en dictadura, se trataba directamente de un hoyo negro, con toda la serie de metáforas astrales que pueda significar esto.
a los 25 años, y de manera más afortunada, cambié nuevamente mi ubicación global. y volví al norte.

hace una semana que vengo tarareando mentalmente la canción «la maldita primavera». ayer he empezado a escucharla en youtube versionada por yuri (más abajo, se puede poner de banda sonora). y hoy he llegado a vivir en carne propia el dramático contenido de su texto.

esta extensión radical de una estación del año que no vivo creo que es uno de los efectos de la migración. me gustaría saber si todo el mundo experimenta esto o si soy la única. al menos mi planta, a la que «suicidaré» en unos días, también ha experimentado los efectos de esta suerte de distorsión climática, y reflorece parcamente en las ruinas de mí que quedan en esta habitación en fase de abandono.

dicen que en primavera aumentan estadísticamente los suicidios, las depresiones, los gestos de despecho. las personas, al ver la belleza natural que explota en macetas, parques y jardines, pareciese sentir de manera más profunda su miseria personal, su corazón frío. espero no correr esa suerte en mi falsa primavera, mi primavera descentrada, mi primavera sudaca que se reproduce como un reloj instintivo tiñendo mis experiencias de ultimátum.

igual en chile siempre ha habido esta distorsión. en navidades, mientras llegan a haber 40 grados a la sombra, las calles son invadidas por precarios santa clauses preparados para el polo ártico. en mi memoria esta imagen aparece en los años 80´s, mezclada con otras tragedias culturales, con una dictadura agonizante (pero viva) y con la experiencia pedestre de una navidad tomando helados.

en fin, espero que los efectos de esta primavera no sean severos, o espero más bien encontrar el placebo que la extinga (una lluvia, un viaje, una paliza).